Las dos caras de la botella: El Bisfenol A

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), publicó el pasado día 30/04/2012, una actualización de la información sobre el uso de Bisfenol A en materiales en contacto con los alimentos, que podéis encontrar en:

http://www.aesan.msc.es/AESAN/web/cadena_alimentaria/subdetalle/BisfenolA.shtml

Para ponernos en situación, comencemos por decir que el Bisfenol A es un producto químico muy común (se ha detectado en la orina del 93% de la población estadounidense mayor de 6 años), que se utiliza como componente para la fabricación de plásticos de policarbonato y resinas presentes en nuestra vida diaria en envases de alimentos, botellas de líquidos rígidas y transparentes, biberones infantiles y tuppers, así como revestimientos de conservas, existiendo dudas sobre su inocuidad. Como es fuerte y duradero, evitan que los envases de comida y bebida se oxiden, y esto permite que duren más tiempo.

El problema es que pequeñas cantidades de este compuesto migran del plástico o del recubrimiento de resina a los alimentos y bebidas. Esta sustancia es biológicamente activa a niveles bajísimos de concentración, pudiendo interaccionar con los sistemas hormonales del cuerpo humano (disruptores endocrinos). Los efectos sobre la fertilidad y la reproducción y el sistema endocrino ha sido objeto de gran debate científico, ligado a informes sobre los efectos a baja dosis de BPA.

Según un estudio publicado en JAMA, que relacionaba niveles de BPA en orina en adultos con trastornos en la salud, produce un aumento de la prevalencia de enfermedades cardiovasculares, diabetes y en alteraciones de las enzimas hepáticas, así como obesidad y alteración de hormonas tiroideas.  (http://jama.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=182571)

Este mismo mes ha aparecido una publicación en ‘Proceedings of the National Academies of Sciences’, donde asegura que el Bisfenol A altera el desarrollo de la glándula mamaria en primates no humanos.

En humanos, hay estudios que afirman que afecta a la reproducción y al metabolismo de los azúcares y las grasas y está relacionado con las enfermedades cardiovasculares, incluso con niveles por debajo de los límites establecidos por la UE. Según un estudio realizado por científicos dela Universidadde Cincinnati (EEUU) y publicado en “Environmental Health Perspectives” el BPA se relaciona con ataques al corazón y diabetes de tipo 2 en humanos.

Francia ya ha aprobado su prohibición en cualquier envase alimentario a partir del 1 de enero de 2014, iniciativa que supone una ampliación de la actual normativa europea.

Según Nicolás Olea, catedrático de la Universidad de Granada, “Ya existen pruebas de que el bisfenol A aumenta el riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares,  reaccionando espontáneamente con las sustancias cloradas presentes en el agua que bebemos generándose nuevos compuestos derivados, bisfenoles clorados, que son bioacumulativos en la grasa corporal (II Congreso Internacional de Medicina Ambiental. Brunete (Junio 2008). En Cartagena, la multinacional norteamericana General Electric Plastics construyó la mayor fábrica europea de policarbonatos, capaz de producir más de 250.000 toneladas al año de un plástico que en su mayoría es bisfenol A, un puro perturbador del equilibrio hormonal humano”.

La Comisión Europea, estableció la prohibición de uso de BPA en los biberones de policarbonato para lactantes, quedando prohibida desde el día 1 de junio de 2011, su comercialización e importación. Hay un artículo muy interesante al respecto donde se advierte de los niveles de Bisfenol A que migran de los biberones, sobretodo cuando son hervidos y lavados: “Brede, C (2003). Increased migration levels of bisphenol A from polycarbonate baby bottles after dishwashing, boiling and brushsing. Food Addit Contam; 20 (7): 684-689.”. También puede liberarse desde latas de comida o Films transparentes sobretodo cuando son calentados: “López J y Paseiro P (2003). Determination of bisphenol A in, and its migration from PVC stretch film used for food packaging. Food Addit Contam.20”.

La preocupación sobre los efectos potenciales del BPA, siguiendo los estudios que han utilizado mecanismos innovadores para probar los efectos imperceptibles de una sustancia y que ya han sido comentados por FDA/NHIES en 2008, será estudiada por un programa de investigación específico dela FDAque ya se ha puesto en marcha y que pubicará sus resultados en Junio de este año.

Como siempre en este aspecto hay dos caras: por una parte múltiples estudios que han concluido que la exposición a distintos niveles de Bisfenol A provoca en alteraciones en el sistema endocrino, subfertilidad y toxicidad, y,  por otra parte,  también existen estudios internos de la industria, donde muestran una ausencia de riesgos sanitarios.

              

4 comentarios

  1. Un artículo interesante y original. Me ha gustado mucho Belén, un saludo

  2. uf, la cantidad de bibes calentados al microondas, y comida precocinada….?

  3. Interesante artículo sobre el BPA. Aunque existan estudios e investigaciones que demuestran que el BPA es dañino para la salud, las empresas dedicadas a su producción siguen postulando sobre su inocuidad (como dice Belén las dos caras de la moneda). Dado el uso generalizado del BPA en la fabricación de la mayoría de objetos cotidianos, no es de extrañar que sea un contaminante muy presente en el interior de nuestros cuerpos.

  4. Muy interesante

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