Me voy al dentista: ¿antibiótico como prevención o como tratamiento?

Mi segunda entrada en el blog es un comentario y resumen sobre un artículo publicado en la revista Atención Primaria (aquí os dejo el link al mismo), sobre el uso de antibióticos en los procesos odontogénicos.

Y es que este tema que a priori puede resultar banal y cotidiano, es fuente de mucha confusión sobre lo adecuado o no de su práctica, y eso es lo que se cuestionan y revisan los autores de este escrito.

Lo primero que debe llamarnos la atención, y que además los autores nos presentan de inmediato es la importancia del tema. Y es que hasta el 10% del total de las prescripciones de antibióticos que se realizan es para las infecciones odontogénicas, las cuales tienen una prevalencia en adultos en algunos casos muy elevada (como ejemplo un 90% presentan caries, un 50% gingivitis y un 30% periodontitis); por lo que ya tenemos la razón por la cual detenernos en el asunto: ¿será necesario tratar o prevenir tan gran número de casos?

También debemos detenernos en plantearnos si realmente cuando usamos un antibiótico lo hacemos para tratar o solamente para prevenir, puesto que las consideraciones para cada una de ellas son distintas, y en muchos casos dicha confusión ha llevado a que cada vez hayan gérmenes más resistentes en las infecciones de esta localización, por lo que tendremos que tener claro, qué microorganismos nos podremos encontrar y el grado de resistencias que presenten.

En el caso del tratamiento antibiótico, la finalidad estará en evitar la extensión, reducir el foco bacteriano y evitar las complicaciones producidas por la posible diseminación hematógena. La duración del mismo estará entre 10-15 días y en el texto encontraréis una pequeña tabla con los fármacos más idóneos para cada caso concreto subsidiario de tratamiento.

Y ahora el punto más interesante que sería el de la profilaxis antibiótica. Lo primero que hemos de tener claro, es que no sólo se puede producir una bacteriemia tras una manipulación dental, ya que solamente por el hecho de masticar chicle o cepillarse los dientes puede desembocar en la misma, aumentando todavía más las posibilidades en el caso de presentar gingivitis o placa dental fruto de una mala higiene bucal, por lo que unas correctas medidas en este aspecto ayudarían de sobremanera a reducir el riesgo. Pasando a datos más objetivos, se nos dice que para realizar una profilaxis con antibióticos habría que analizar el riesgo-beneficio según criterios de Peterson, con un riesgo de infección superior al 10%, umbral al que no llega por ejemplo una cirugía bucal no complicada, ya que sólo se debería usar en pacientes sanos, en caso de extracción dentaria impactada, cirugía periapical, cirugía del hueso, implantes, injertos e intervención de tumores benignos. Si estuviese indicado, usaríamos Amoxicilina entre 30-60 minutos antes de la intervención y hasta dos horas después.

Por último, y sobre uno de los puntos que más preocupan a la hora de pensar en usar antibióticos, como es la endocarditis infecciosa, también hay serias dudas al respecto. Y es que en las últimas guías se está dudando del beneficio que aporta como medida preventiva, y de la propia utilidad, ya que aún haciéndose de manera correcta los casos evitados serían muy escasos. Por lo que ahora mismo, solamente serían subsidiarias de profilaxis antibiótica para la endocarditis, las siguientes cardiopatías:

–          Valvulopatías cardíacas adquiridas con estenosis o insuficiencia.

–          Reemplazo valvular,

–          Cardiopatía congénita estructural.

–          Endocarditis infecciosa previa.

–          Miocardiopatía infecciosa.

Además de que todavía se restringe más su uso, ya que solamente será adecuado en el caso de que haya manipulación del tejido gingival o de la región periapical o perforación de la mucosa oral.

Así pues, y tras haber visto este texto, habrá que cuestionarse lo apropiado de la prescripción y continuar nuestra tarea por el uso racional de medicamentos, aspecto muy loable a perseguir desde nuestro puesto de trabajo.

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3 comentarios

  1. Todos los 18 de Noviembre se celabra el día europeo del uso racional de antibióticos y aunque no soy muy aficionada a los ” días de…” esta entrada me parece muy oportuna.
    El uso indiscrimidado de anb es el factor más importante en la creación y diseminación de las resistencias bacterianas.
    Habitualmente hacemos sesiones sobre infecciones respiratorias y de orina, las dos más frecuentes en AP. Sin embargo el uso de anb en “patología dental y bucal” es muy elevado y además olvidado.
    Asi que… gracias Carlos por la entrada, tanto por la oportunidad como por su importancia

  2. Interesante entrada Carlos!
    La recomendación de la NICE de no administrar profilaxis de endocarditis infecciosa de forma sistematica en ninguna indicacion parece un poco osada pero lo cierto es que tras 2 años de seguimiento no se ha observado un aumento significativo de EI.
    No obstante a mi me parece mas prudente mantenerla en aquellos pacientes mas graves según las recomendaciones de la SEC

  3. Buena sesión, Carlos, y ademas con recomendaciones claras, en un terreno, el mundo de los antibióticos y mas aun el de su aplicación en patología bucal, existe gran variabilidad entre los distintos profesionales que tratan este tipo de infecciones. Me gustaría apuntar que, ya hace 3-4 años, en el congreso nacional de SemFyC, asistimos a una mesa, de estos mismos autores, que despertó gran polémica entre los asistentes, posteriormente Javi hizo una sesión de revisión con el mismo tema. En este tema (como en muchos otros) no existen ensayos clínicos, por lo que las recomendaciones están basadas en consensos de expertos, (hace unos años no existían ni consensos) básicamente todo el tema gira en torno a dos consensos.
    1)Bascones Martínez A, Aguirre Urizar A, Bermejo Fenoll JM, Blanco Carrión A, Gay-Escoda C, González Moles MA, et-al. Documento de consenso sobre el tratamiento antimicrobiano de las infecciones bacterianas odontogénicas. y al . Gutiérrez JL, Bagán JV, Bascones A, Llamas R, Llena J, Morales A, et al.
    2)Documento de consenso sobre la utilización
    de profilaxis antibiótica en cirugía y procedimientos dentales.
    Av Odontoestomatol. 2006;22:41—67.
    Con todas las reservas sobre los “documentos de consenso” sirvan estos para poner algo de orden en la enorme variabilidad que encontramos en la utilización de AB en estas patologías.

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