¿Qué le pasa a mi niño Doctor/a?

Niño de 2 años que es traído a vuestra consulta por su madre porque desde hace un tiempo le nota que con su ojo izquierdo mira de forma extraña. Miráis el fulgor con el oftalmoscopio directo y veis lo que se aprecia en la siguiente imagen.

¿Qué os parece y qué actitud adoptaríais?

Imagen

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7 comentarios

  1. Caramba Dr. Leon…Pobre nene, ¿tiene una Leucocoria? Pue si es asi… Os dejo lo demás a los resis. Pero no tardéis mucho que el pequeño me da mala espina.

  2. A mi también me impresiona de un reflejo blanco en región pupilar o leucocoria.

    Antes de plantearme los posibles diagnósticos diferenciales me gustaría saber:
    -Aunque el paciente solo tiene 2 años, ¿refiere alguna alteración del campo visual?: telón negro, destellos luminosos, moscas volantes,…
    -¿Tiene antecedentes familiares de patología oftalmológica?
    -¿Tiene antecedentes de enfermedades infecciosas?: rubeola, toxoplasma, CMV…
    -¿Tiene algún síntoma no oftalmológico asociado?: retraso en el desarrollo, problemas de audición, alteraciones en el comportamiento, problemas en la coordinación,…

    Mis principales sospechas diagnósticas antes de tener más información serían:
    -Catarata.
    -Retinoblastoma.
    -Desprendimiento de retina.
    -Retinopatias de la infancia.
    -Otras…

    Mi actitud a seguir ante este paciente, dado que se trata de un hallazgo siempre patológico, seria derivación urgente oftalmología, explicándoles a los padres la necesidad de una rápida evaluación especializada, por la posible potencial gravedad del problema.

  3. En la imagen se observa la presencia de un reflejo blanquecino en el área pupilar. Me unos a las preguntas sobre la anamnesis que ha realizado Belén. Y como también dice este hallazgo requiere la derivación urgente al servicio de Oftalmología.
    El diagnóstico diferencial debe realizarse con el retinoblastoma que es el tumor maligno intraocular más frecuente en la infancia. También debería descartarse la presencia de una catarata congénita así como la presencia hiperplásica del vítreo primario.

  4. Efectivamente, el signo que os presentamos es una leucocoria. Su importancia radica en la gravedad de alguno de sus diagnósticos, como el retinoblastoma, y en el alto riesgo de ambliopía, como en casos de catarata congénita.
    El reflejo pupilar es muy fácil de explorar y debería ser obligatorío en cualquier examen de salud infantil.
    Afortunadamente no es una patología frecuente, pero no se nos debe escapar, y es de derivación urgente al oftalmólogo.
    Luis os contará un poco más sobre la leucocoria y su diagnóstico diferencial.
    Un abrazo

  5. Buenas tardes chic@s.
    Me sumo a los comentarios de mis compis y retifico que el DD lo reralizaría con las siguientes patologías:
    – Catarata congénita.
    – Retinoblastoma
    – Retinopatía de la prematuridad (Fibroplasia retrolental)
    – Persistencia del vítreo primario hiperplásico
    – Enfermedad de Coats
    Estoy de acuerdo con Elena Sorlí al decir que es sumamente importante la exploración del reflejo pupilar en los niños, ya que además de ser fácil de realizar, nos permite diagnosticar o, al menos, poder detectar un signo de alarma importante en los niños.
    Bonita imagen, ahora a evr que nos cuentas Luis.
    Un saludo.

  6. Buenas noches,
    Yo también me sumo a la descripción del cuadro como una leucocoria apreciada al realizar el fulgor pupilar.
    Mi diagnóstico diferencial lo realizaría de manera principal entre una Catarata congénita (lo más frecuente), y un Retinoblastoma (lo más importante que debemos descartar), por lo que yo también derivaría a nuestro pequeño paciente al servicio de Oftalmología de manera inmediata, pues debemos tomar decisiones prontamente.
    Salud!

  7. La imagen ha sido extraída de internet, más en concreto del siguiente link: http://www.iobh.com.br/?cntID=121

    Primero que nada comentaros la definición de leucocoria: Ésta se refiere a un signo clínico caracterizado por la aparición de un reflejo o mancha blanca en la región pupilar. También se le llama pupila blanca.
    La leucocoria puede ser detectada por un examen de rutina del fondo de ojo. Durante el examen, la retina tiene una coloración rosada en el ojo normal, mientras que en la leucocoria, aparece con una mancha blanquecina. También puede observarse al tomar una foto en la que la pupila aparece de color blanquecina en vez de roja, efecto que nunca es normal en un ojo fotografiado.

    No vamos a profundizar más en este caso clínico ficticio dado que sólo queremos que os quedéis con lo que es la sospecha y el diagnóstico de una leucocoria, que sepáis que se requiere al detectarla DERIVACIÓN URGENTE A OFTALMOLOGÍA y que os quedéis con unas pinceladas de los que son sus diagnósticos diferenciales más frecuentes.

    Y estos son:

    1. CATARATA CONGÉNITA: Opacidad del cristalino que está presente ya en el nacimiento. Puede ser uni o bilateral. Puede estar asociada a antecedentes familiares, trastornos sistémicos (diabetes o galactosemia entre otros), cromosomopatías o infecciones durante el embarazo (rubeola, entre otros). Es la causa más frecuente de leucocoria.

    2. RETINOBLASTOMA: Es el tumor maligno intraocular más frecuente en la infancia. Presenta una incidencia de 1 de cada 20.000 recién nacidos. El 6% son hereditarios, siendo por ende el 94% formas esporádicas. Deriva de la transformación maligna de los fotorreceptores.
    En un 50-60% de los casos el primer signo es una leucocoria, siendo el segundo en frecuencia (hasta un 20%) la ambliopía. Oftalmoscópicamente, el tumor aparece como una masa sobreelevada de color blanco grisáceo, y con frecuencia depósitos cálcicos. Puede provocar desprendimiento de retina.
    El pronóstico depende del tamaño, de la diferenciación celular, de la existencia de focos múltiples y de la extensión del tumor. En general con adecuado tratamiento la supervivencia es del 90%.

    3. HIPERPLASIA PERSISTENTE PRIMARIA DEL VÍTREO (PVP): Malformación congénita, no hereditaria, resultado de la persistencia y proliferación de tejidos mesodérmicos fibrovasculares en la cavidad vítrea.
    Habitualmente se asocia con un ojo algo pequeño. Típicamente existe una membrana por detrás del cristalino que puede ejercer tracción sobre los procesos ciliares. Ésta es una afección progresiva, y suele acompañarse de una catarata que está presente ya en el nacimiento o en los primeros momentos de la vida. La membrana y la catarata pueden progresar anteriormente, empujando el iris y dando lugar a un glaucoma secundario por cierre del ángulo irido-corneal.
    Pueden darse desprendimientos de retina. Rara vez es bilateral y suelen existir antecedentes familiares.

    4. RETINOPATÍA DEL PREMATURO (FIBROPLASIA RETROLENTAL): Proliferación fibrovascular en la periferia de la retina que afecta a recién nacidos inmaduros, generalmente sometidos a oxigenoterapia y la vasoconstricción consiguiente sufrida.
    Factores fundamentales para la presentación de alteraciones vasculares retinianas:
    – Grado de inmadurez vascular retiniana.
    – Concentración de oxígeno arterial.
    – Tiempo de duración de la hiperoxia.
    – El sufrimiento por sepsis neonatal, exanguinotransfusión o síndrome de distres respiratorio.
    La enfermedad evoluciona en diversas fases de proliferación vítreorretiniana y puede llegar a ocasionar un desprendimiento de retina o detenerse en cualquiera de ellas, dejando secuelas cicatriciales.
    La prevención incluye:
    – Oxigenoterapia bajo monitorización.
    – Oftalmoscopia binocular sistemática para poder observar las fases iniciales de vasoconstricción periférica y tomar las medidas oportunas. Debe examinarse el fondo de ojo a todos los prematuros que pesen menos de 1500 g. desde el nacimiento y hasta que se compruebe que se ha completado la vascularización de la retina.
    – Control de la presión de oxígeno.

    5. ENFERMEDAD DE COATS: La enfermedad de Coats es un trastorno idiopático caracterizado por la aparición de telangiectasias en los vasos retinianos asociado al depósito progresivo de exudados intrarretinianos y subretinianos, pudiendo llegar a producir un desprendimiento exudativo de la retina. El 75 % de los casos se presenta en el sexo masculino, siendo en la mayoría un proceso unilateral.
    Suele presentarse en la primera década de la vida (edad media 5 años). El grado de afectación es variable, siendo asimismo variable la pérdida de visión. Entre los lactantes y niños más pequeños se dan las formas más graves, pudiendo incluso llegar a confundirse con patología tumoral.
    La evolución es progresiva y el tratamiento va dirigido al cierre de las telangiectasias mediante fotocoagulación o criocoagulación. En estadios más avanzados suele requerirse cirugía vitreorretiniana.

    Otras causas podrían ser: Toxocariasis, astrocitoma de la retina, coloboma retinocoroideo, desprendimiento de retina, vitreorretinopatía exudativa familiar (VREF), fibras nerviosas mielinizadas, etc.

    Esperamos que os haya sido de utilidad para sospecharlo e identificarlo en caso de que os presentara un caso parecido en la consulta (ojalá no…). Un saludo a todos y hasta la próxima.

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