Burnout o Síndrome del desgaste ocupacional

Hola a todos de nuevo,

En esta ocasión me he propuesto comentar el Síndrome del Burnout, a pesar de que todos conocemos algún caso cercano y se trata de un síndrome muy frecuente dentro de nuestro gremio, no son muchos los artículos que se han publicado al respecto hasta la fecha de hoy, así que os traigo un resumen de las ideas básicas que debemos conocer.

  1. Como se define el Síndrome del Burnout?

Existe diversas definiciones del Síndrome del Burnout o también conocido Sindrome del desgaste ocupacional, todas ellas coinciden que se deriva de un estrés laboral crónico, de entre todas, estas son dos de las más utilizadas:

a) Sensación de agotamiento, decepción y pérdida de interés por la actividad laboral, que surge especialmente en aquellos que se dedican a profesiones de servicios como consecuencia del contacto diario con su trabajo (Gil-Monte, 1991).

b) Cansancio emocional que lleva a una pérdida de motivación y que suele progresar hacia sentimientos de inadecuación y fracaso (García, 1995; Maslach, Schaufeli y Leiter, 2001).

  1. Por qué es importante su conocimiento?

El síndrome de Burnout fue declarado, en el año 2000, por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un factor de riesgo laboral, debido a su capacidad para afectar la calidad de vida, salud mental e incluso hasta poner en riesgo la vida del individuo que lo sufre .

Un individuo con Síndrome del Burnout posiblemente dará un servicio deficiente a los clientes, será inoperante en sus funciones o tendrá un promedio mayor a lo normal de ausentismo, exponiendo a la organización a pérdidas económicas y fallos en la consecución de metas.

3. Cómo se presenta clínicamente?

Se identifican alteración en tres dimensiones , que aparecen de forma insidiosa:

a) Agotamiento emocional: puede manifestarse física y/o psíquicamente, es la sensación descrita como no poder dar más de sí mismo a los demás.

b) Despersonalización: construcción, por parte del sujeto, de una defensa para protegerse de los sentimientos, de impotencia, indefinición y frustración.

c) Abandono de la realización personal: el trabajo pierde el valor que tenía para el sujeto, aparecen sentimientos de fracaso y de baja autoestima.

Signos de alarma: negación, aislamiento, ansiedad, miedo o temor, depresión (siendo uno de los más frecuentes en este síndrome y que puede llevar al suicidio), ira, adicciones, cambios de personalidad, culpabilidad y autoinmolación, cargas excesivas de trabajo, se puede presentar como cambios en los hábitos de higiene y arreglo personal, cambios en el patrón de alimentación, con pérdida o ganancia de peso exagerada, pérdida de la memoria y desorganización, dificultad para concentrarse y puede haber trastornos del sueño

  1. Qué variables especificas de nuestra profesión influyen en su aparición?

    a) Exceso de estimulación aversiva. Constantemente nos enfrentamos al sufrimiento y a la muerte del paciente, así como dolor por la pérdida de un ser querido que padecen los familiares y allegados.

    b) Contacto continuo con enfermos que exige un cierto grado de implicación para establecer una relación de ayuda. Un control inadecuado del vínculo, por exceso (sobreimplicación) o por defecto (conductas de evitación) genera problemas importantes tanto para los pacientes como para sus cuidadores.

    c) La frustración de no poder curar, objetivo para el que hemos sido entrenados.

    d) Proporción muy alta de enfermos a los que debemos de atender.

    e) Escasez de formación en habilidades de control de las propias emociones, además de las de los pacientes y sus familiares.

    f) Horario de trabajo irregular debido a la realización de guardias.

    g) Falta de cohesión en el equipo multidisciplinar.

    h) Burocratización e individualismo en las instituciones sanitarias .

  1. Cómo se evalúa?

    Para ello se utiliza la escala Maslach Burnout Inventory (MBI) de Maslach y Jackson (1986). Es la más utilizada entre los investigadores; está formado por 22 ítem en forma de afirmaciones sobre los sentimientos y actitudes del profesional en su trabajo y hacia los clientes. Valora las tres dimensiones: agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal en el trabajo. Considera el síndrome de estar quemado como una variable continua que se puede experimentar en diferentes niveles y no como variable dicotómica. Esta escala es la que ha demostrado mayor validez y fiabilidad (entre un 0,75 y 0,90) . Ha sido validada y adaptada a la población española por Moreno, Rodríguez y Escobar (1991). Existen tres versiones del MBI, siendo una de ellas el MBI-Human Services Survey (MBI-HSS) dirigido a los profesionales de la salud.

    Por otro lado, existe también el cuestionario para la Evaluación del Síndrome de Quemarse en el Trabajo, esta escala española, a diferencia de las anteriores, incluye la “ilusión (desilusión progresiva, pérdida del sentido del trabajo y las expectativas)”.

  1. Tratamiento y prevención.

    Consiste en estrategias que permitan actuar a nivel del individuo para modificar los sentimientos y pensamientos referentes a los 3 componentes del Síndrome del Burnout;

a) Proceso personal de adaptación de las expectativas a la realidad cotidiana.

b) Equilibrio de áreas vitales: familia, amigos, aficiones, descanso, trabajo

c) Fomento de una buena atmósfera de equipo: espacios comunes, objetivos comunes.

d) Limitar la agenda laboral.

e) Formación continua dentro de la jornada laboral.

f) Aplicación de técnicas de relajación, el biofeeedback, las técnicas cognitivas como reestructuración cognitiva, mindfullness, resolución de problemas, entrenamiento de la asertividad, fomentar habilidades de afrontamiento y técnicas de autocontrol dirigidas a las consecuencias conductuales

Por otro lado, es necesario la aplicación de medidas en el ámbito institucional;

a) Incrementar la autonomía del trabajo

b) Planificar un horario flexible por parte del trabajador; se debería dar más oportunidades en la elección de los turnos ( guardias, tardes, etc).

c)Fomentar la participación de los trabajadores en la toma de decisiones del centro u hospital.

d)Mejorar los niveles de calidad del ambiente físico de trabajo.

e) Limitar el número de horas de trabajo, así como el número de pacientes que atender.

En conclusión se trata de un síndrome que por las características de nuestra profesión, las condiciones laborales y del sistema organizativo somos susceptibles de padecer, por tanto, es necesario conocerlo para poder aplicar las medidas preventivas pertinentes. Espero que os haya gustado la entrada de esta semana, aquí os dejo unos links dónde podeís encontrar más información.

artículo 1

artículo 2

AMF mindfullness y burnout

OMS y estrés laboral

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Una respuesta

  1. Gracias Raquel por recordanos esta patologia que es origen de numerosas bajas laborales y conflictos.
    Es importante cuidar al ciudador…y si no lo hacemso nosotros mismos…

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