¿Puede una mala persona ser un buen médico/a?

Hoy empezamos fuerte, sin miramientos. Así se titula el texto que os presento para reflexionar en torno a él. El escrito relata una pequeña historia de la filosofía y su relación la medicina desde un nexo común en la antigua Grecia hasta su posterior disociación y participación en la neurociencia y neurofilosofía.

Puede que alguien piense que he ido un paso más allá en mi actitud diletante con esta elección. Podremos disentir, pero en mi opinión es una base ideal para reflexionar sobre las “necesidades” para ejercer correctamente nuestra profesión. No me detendré en comentar los aspectos históricos del artículo, pues no es mi prioridad en este momento, pero sí me permitiré algún comentario. Llama la atención cuán ligados estaban los dos saberes antiguamente y cómo ha ido evolucionando su relación al respecto, salvando los momentos en que la religión influyó sobre ambas con su manto envolvente.

Siempre he creído que para sanar, acompañar o consolar a nuestras pacientes debemos de poner en práctica artes más complejas que los clásicos saberes médicos con los que nos instruían en la facultad o en la unidad docente (hago mención en que en la nuestra algo de esto había, todo hay que decirlo). Podemos hablar de parte “humana” de la medicina o de su saber humanístico, de filosofía o de ética, de juramento hipocrático o de los cuatro principios básicos de la bioética; el caso es que entendemos que hay un algo más a parte de lo que llamaremos la “razón biológica”.

Son estos apartados los que, a mi juicio, en sociedades occidentales altamente desarrolladas, económicamente potentes y socialmente complejas, tienen un papel fundamental en el buen hacer y la profesionalidad de la medicina. Cuestiones como el final de la vida y la fragilidad de esta, la gestión de la soledad de la persona o la afectación de la crisis económica sobre la vida de nuestra población, requieren de estos para su correcto abordaje.

¿Cuántas veces habremos oído aquello de que una paciente queda satisfecha con su médica por el hecho de haberla escuchado, haber empatizado con ella o haber tomado decisiones de manera conjunta? Mucho más que por la cantidad de “razón biológica” que la médica pueda aportar, ya que esta parte del conocimiento está fuera de duda para nuestras pacientes. Asumen que su médica “sabe de medicina”, pero puede faltarle algo para ser una buena profesional (en otro artículo debatiremos sobre este interesante significante flotante como es la profesionalidad) y colmar sus expectativas y esperanzas cuando acude a ella.

Espero que mi oda a la filosofía no se haya visto como un canto al esnobismo y a la pedantería, sino una llamada a la reflexión sobre otras necesidades que colmar en nuestro día a día. Nuestras pacientes (y nosotras mismas) lo agradecerán. Sepan o no quién era Galeno.

PD: ¿Y tras la reflexión, podemos contestar a la pregunta del título…?

2 comentarios

  1. Mi opinión personal es que NO
    Howard Gardner es un psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard, conocido en el ámbito científico por sus investigaciones en el análisis de las capacidades cognitivas y por haber formulado la teoría de las inteligencias múltiples
    Gardner en varias entrevistas concedidas a los medios de comunicación españoles afirmó“Una mala persona no llega nunca a ser buen profesional” añade que: Las malas personas, por su parte, no pueden llegar a serlo nunca, aunque es cierto que pueden llegar a alcanzar una gran pericia técnica.
    Yo opino lo mismo, para ser un buen médico y un profesional excelente, se tiene que ser una buena persona

  2. Hola Carlos
    Magnifica reflexión que concuerda perfectamente con mi línea de pensamiento…cuantas veces habré repetido la frase de Alber Jovell:
    “No basta con ser buen médico. Hay que ser un médico bueno”.
    Doctor Albert J. Jovell
    Esta “filosofía” es la que intento transmitir en cuanto tengo ocasión a residentes y estudiantes…
    No, no es una barbaridad, para mí no está pasado, reivindicar la humanidad en el tiempo de la deshumanización…solo así podremos hacer compatible la tecnología con el humanismo.
    Para los que no conozcáis a Albert Jovell, os paso un enlace donde podréis profundizar en la figura de este médico, desgraciadamente ya fallecido, y donde disfrutareis de su pensamiento.
    http://www.foropremiosalbertjovell.es/ideas/frases

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: