Reflexiones al final del año

Buenos días y feliz viernes,  

Hoy publicamos la última sesión web del año, y hemos pensado que podía ser una buena idea repasar todo lo bueno que nos ha traído este 2021 para la atención primaria y la formación en Docencia Rafalafena.  

En primer lugar, hemos retomado muchas cosas que en 2020 dejó un poco de lado:  

  • La presencialidad: empezamos el año con una media de 5 citas presenciales al día, el resto eran consultas telefónicas. Empezaremos el 2022 con una agenda donde el 50% de las citas disponibles son presenciales.  
  • Las sesiones presenciales: Nos habíamos acostumbrado a vernos las caras por aplicaciones de videollamada, pero al fin hemos podido retomar las sesiones como las conocíamos. Poder vernos las caras, sin olvidar las mascarillas y la distancia social, ha sido un soplo de aire fresco.  
  • Las intervenciones de cirugía menor: hemos vuelto a realizar extirpaciones de lesiones benignas de la piel y el tejido celular subcutáneo.  
  • Los congresos presenciales: ponerse en contacto y ver la forma de trabajar de otros centros, otros profesionales… en definitiva, ampliar horizontes.  
  • Vacunación masiva en centros de salud y centros de vacunación: el compromiso del personal sanitario, sobre todo quiero destacar el papel de enfermería, y de la población en todo el proceso de la vacunación frente al SARS-CoV-2 que nos ha hecho ver la luz al final del túnel de todo este  

También hemos mantenido muchas cosas del año previo que han venido para quedarse:  

  • Pruebas de detección del SARS-CoV-2: test de antígenos, PCR, aislamiento… ya forman parte de nuestro vocabulario diario.  
  • Consultas telefónicas: hay casos en los que son muy útiles, como en seguimientos clínicos, resultados de pruebas, renovación de la medicación, emisión de informes o certificados… Se han impuesto como una herramienta muy útil que facilita el contacto entre el/la médico/a con los/las pacientes.  

Y se han potenciado aspectos que, aunque se han mantenido durante este periodo de incertidumbre y sobrecarga, han podido verse retrasados: 

  • Atención domiciliaria: no se ha dejado de hacer durante todo este periodo, pero sí que en este año se ha implementado y han aumentado las visitas y atenciones a domicilio de pacientes que lo precisan.  
  • Control de enfermedades crónicas. Cuando la incidencia del COVID ha estado baja, hemos podido dedicar tiempo y esfuerzos para esta tarea tan importante para la medicina de familia.  

Este año que está terminando nos ha traído muchas cosas que habíamos perdido, pero también muchos retos para adaptarnos a la realidad de nuestras consultas y las necesidades de la población.  

Hemos recuperado y conseguido muchos aspectos positivos, pero aún nos queda mucho camino por recorrer. Las últimas semanas la incidencia de COVID está subiendo como la espuma, y por tanto las visitas tanto en atención primaria como hospitalaria están aumentando.  

La sobrecarga en todos los niveles asistenciales es más que notoria, y se está manteniendo en el tiempo durante ya casi dos años, dejándonos exhaustos y agotados con unas plantillas y una infraestructura del todo insuficiente para la presión asistencial que soportamos. Y dentro de todo este marco, la atención primaria se encuentra más mermada que nunca: la falta de profesionales en las bolsas de trabajo, las bajas y puestos de trabajo que no se cubren, las listas de trabajo con huecos forzados todos los días, las listas COVID que no paran de crecer…  

También todo el retraso en las derivaciones a otros niveles asistenciales se traduce en consultas redundantes en primaria y retraso en el tratamiento y diagnóstico de patología.  

La pandemia aún no ha terminado, seguimos luchando todos los días para mantener la mejor atención posible para nuestros pacientes. Pero la situación general nos lo está poniendo muy difícil.   

Entendemos que todos tenemos ganas de volver a la vida que llevábamos antes de marzo del 2020, a volver a salir sin preocuparnos de llevar la mascarilla, a volver a las aglomeraciones, a la vida social y a las actividades que desgraciadamente se han visto afectadas. Entendemos el cansancio y la desesperanza que genera no ver el final. Pero no por ello debemos rendirnos y dejar de hacer las cosas bien.  

Nos parece muy conveniente y recomendable recordar las medidas básicas de protección para intentar protegernos y que nunca nos cansaremos de repetir: el uso de mascarillas, el lavado de manos, la distancia social, la ventilación de los espacios cerrados… 

En nuestra carta a SSMM los Reyes Magos de Oriente pedimos conciencia social, solidaridad, y sobre todo mucha y mejor atención primaria.  

4 respuestas

  1. Felices fiestas y gracias por vuestro blog que es, para todos los que lo seguimos, un regalo…

    CARLOS

  2. Marta, enhorabuena por este magnífico ramillete de reflexiones

    Es muy esperanzador que en estos tiempos con bombardeo constante de tantas y tantas noticias negativas, alguien sea capaz de escribir una entrada tan optimista

    Muchas gracias por tu implicación y por tu trabajo

  3. Muchas gracias Marta por tus palabras, una muy buena forma de acabar el año 🙂

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