UN REPASO AL ACÚFENO O TINNITUS COMO MOTIVO DE CONSULTA

¿QUÉ SON?

Consiste en la percepción por parte del paciente de un sonido sin poder identificarse una fuente que lo esté originando.

La presentación de este síntoma es muy diversa: puede aparecer aislado o como parte de un conjunto de síntomas que representan una enfermedad; localizarse en uno o ambos oídos; se puede percibir como un tono sencillo o como ruidos más complejos; y puede ser reciente si su duración es menor de 6 meses o persistente si más de 6 meses.

¿CON QUÉ FRECUENCIA APARECE?

Se estima que lo padecen un 10-15% de los adultos, aunque sólo en un 0.5% de los casos afecta gravemente a la calidad de vida del paciente.

Suele presentarse en personas entre 40-70 años, apareciendo de forma similar en ambos sexos.

El factor de riesgo más importante es la hipoacusia, aunque otros factores asociados son la medicación ototóxica, exposición al ruido, traumatismo craneoencefálico, consumo de tabaco y alcohol, obesidad y depresión.

LA ANAMNESIS ES ESENCIAL

Una anamnesis tiene que ser completa y centrada en las características del ruido:

  • Una pérdida de audición progresiva con acúfenos en un paciente con edad avanzada: Presbiacusia.
  • Acúfeno intermitente, pérdida de audición fluctuante y vértigo episódico: Enfermedad de Meniere.
  • Antecedente de accidente cerebrovascular: Enfermedad carotídea.
  • Acúfeno pulsátil: origen vascular, anemia grave, tirotoxicosis, inflamación oído medio o HTIC benigna.
  • Autoescucha de un click: síndrome de la articulación temporomandibular.
  • Acúfeno unilateral: cerumen, otitis media o externa. Si es persistente sospechar neurinoma del acústico.
  • Acúfeno de carácter agudo: interrogar por exposición al ruido.
  • Si existe historia familiar de hipoacusia: Otosclerosis.
  • Interrogar sobre toma de fármacos como aspirina, AINES, aminoglucósidos, eritromicina, doxiciclina, furosemida, cloroquina o cisplatino: fármacos ototóxicos.
  • Interrogar sobre clínica de ansiedad, depresión o insomnio: frecuentemente asociados.
  • Ante patologías de la trompa de Eustaquio: acúfeno coincidiendo con la respiración y autofonía.
  • Valorar si el acúfeno es percibido como molesto o no según el cuestionario Tinnitus Handicap Inventory (THI) con 25 ítems adaptado y validado al español. Según si es molesto o no; y si es agudo o crónico se prioriza la intervención.

¿CÓMO COMPLETAMOS EL DIAGNÓSTICO?

En todos los pacientes:

  • Es de gran utilidad un examen físico general prestando especial importancia al área otorrinolaringológica, cuello y cabeza; además de una exploración neurológica y cardiovascular.
  • Otoscopia: valorar cerumen, afectación del CAE, perforación timpánica, masas o tumores.
  • Weber y Rinne: para diferenciar entre hipoacusia transmisiva y neurosensorial.
  • Maniobra de Dix Hallpike: para valorar presencia de vértigo periférico.
  • Auscultación de troncos supraórticos en cuello, mastoides y CAE: para valorar soplo carotídeo o venoso.
  • Exploración de pares craneales (V, VIII, IX, X, XI): para observar asimetrías que orienten a neurinoma del acústico.
  • Examen cráneo-mandibular y del cuello: para evaluar si es de origen traumático.
  • Control de la tensión arterial.
  • Audiometría tonal.

En función de la clínica:

  • Si el acúfeno es bilateral, pulsátil y con riesgo de arterioesclerosis: hemograma, colesterol, triglicéridos, glucemia, hormonas tiroideas y leucocitos.
  • Si el acúfeno es unilateral y pulsátil: el objetivo es descartar patología vascular mediante RM, angio RM, angio TAC o arteriografía.
  • Si en la otoscopia hay imagen vascular: angio TAC axial y coronal.
  • Si en la audiometría hay hipoacusia unilateral o asimétrica: RM del ángulo pontocerebeloso con contraste iv para descartar tumores como schwannoma y meningioma.
  • Si en la audiometría hay hipoacusia bilateral: otoemisiones acústicas y potenciales evocados del tronco del encéfalo.

¿QUÉ SITUACIONES SE CONSIDERAN ALERTA PARA DERIVAR A OTRO ESPECIALISTA?

  • Si se asocia a enfermedad mental con alto riesgo de suicidio se aconseja derivar a psiquiatría.
  • Si se asocia a déficit neurológico (parálisis facial, traumatismo craneal, cefalea o convulsiones) se aconseja derivar a urgencias para descartar lesión intracraneal.
  • Si es unilateral con pérdida de audición aguda derivar a ORL para descartar neurinoma del acústico.
  • Si es pulsátil y coincide con los latidos cardiacos; si hay otalgia u otorrea persistentes; y si hay síntomas vestibulares derivar al ORL.

¿CÓMO SE TRATAN?

MEDIDAS GENERALES

  • Evitar excitantes como chocolate, alcohol, café y té.
  • Evitar consumo de tabaco y de fármacos ototóxicos.
  • Evitar exponerse a ruido abundante.
  • Evitar el insomnio.
  • Dar información y consejos al paciente para que tenga mayor conocimiento de su patología.

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

Existe por lo general poca evidencia a favor de estos tratamientos, no existe ningún medicamento aprobado de forma específica para esta patología.

  • Benzodiacepinas: existen pocos estudios sobre su eficacia. El alprazolam 1-1.5 mg/día ha demostrado mejorar la calidad de vida de los pacientes a partir de la 4 semana.
  • Antidepresivos: poca evidencia para recomendarlos.
  • En pacientes con acúfeno agudo idiopático se ha combinado el alprazolam 0.25 mg al día e inyección intratimpánica de dexametasona de 5 mg 4 días consecutivos. Demostró mejoría significativa a los 3 meses. Pero de momento no existen estudios de calidad que lo confirmen por lo que no se recomienda de forma generalizada.
  • Otros fármacos: carbamazepina, cinarizina, gabapentina y lamotrigina. No han demostrado beneficio superior frente al placebo.

TRATAMIENTO NO FARMACOLÓGICO

  • Terapia de relajación: su principal beneficio es disminuir los síntomas depresivos asociados.
  • Terapia conductual cognitiva: algunos estudios demuestran que puede mejorar la calidad de vida del paciente, además de los síntomas de ansiedad y depresión.
  • Tratamiento de re-entrenamiento del acúfeno: se combinan generadores de ruido con apoyo psicológico.
  • Terapia de enriquecimiento sonora: se emplea música modificada de forma personalizada.
  • Bio-feedback y programas de reducción de la ansiedad.
  • Se puede recomendar rehabilitación protésica auditiva si se acompaña de pérdida de audición.

CONCLUSIÓN:

Los acúfenos se tratan de síntomas, en la mayoría de las ocasiones subjetivos, que afectan a un porcentaje significativo de personas adultas, produciendo en ocasiones una afectación importante de su calidad de vida.

Como médicos de familia nuestra labor es saber realizar una anamnesis completa y centrada acompañada de una exploración física dirigida al acúfeno como motivo de consulta. Además, es interesante que conozcamos de que pruebas complementarias disponemos para ampliar su estudio etiológico y qué síntomas de alarma nos indican que debemos derivar al paciente a otro especialista para poder continuar su estudio.

Las posibilidades terapéuticas son limitadas ya que en la mayoría de las ocasiones no han demostrado evidencia, pero es interesante conocer las medidas generales, tratamiento farmacológico y no farmacológico del que disponemos para poder usarlo cuando los síntomas afecten gravemente a la calidad de vida de nuestros pacientes.

BIBLIOGRAFÍA:

Quesada Sabate M, El zumbido de los oídos (tinnitus o acúfenos). AMF 2018; 14(7); 402-406; ISSN (Papel): 1699-9029 I ISSN (Internet): 1885-2521.

Costa Ribas C; Amor Dorado JC; Castiñeira Pérez C, Acúfenos. Fisterra 2018.

2 respuestas

  1. Muchas gracias Leyre por tu resumen sobre los acúfenos

  2. Moltes gràcies Leyre! Súper clar, ens serà molt útil 🙂

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