Protocolo de atención a las niñas y niños inmigrantes. Revision 2016.

Os dejamos para poder consultar. El PANI.

La Sesión y Presentación fue explicada en nuestro Centro de Salud, por la Dra. Ana Edo. Pediatra del CS Rafalafena.

Esperamos que os sea de utilidad.

presentacio n pani-1

Taller de inhaladores

Aquí os dejo la sesión de revisión sobre uso de inhaladores.

Espero que os guste.

Terapia inhalatoria 1

Un día especial en urgencias.

Hola a todos.

Hoy quiero escribir algo diferente para despedir la web hasta después del verano. Se trata de una pequeña reflexión sobre algunos aspectos que he observado durante mi tiempo trabajando como médico.

Hace poco más de un año comencé la residencia con muchas ganas de aprender, de observar, de crecer y de conseguir tratar a los pacientes de la mejor forma posible. Durante la residencia se viven momentos buenos y otros no tanto, claro está. Pero hay un aspecto de esta profesión que no deja de sorprenderme y ha conseguido que, a veces, no me sienta conforme con mi trabajo.

Estos últimos días la prensa se ha hecho eco de cómo se reduce el número de personas que acude a urgencias cuando hay un partido de futbol importante, léase el día del mundial de España. Vemos incluso fotografías que muestran ciertas urgencias completamente vacías.

Yo también he vivido situaciones parecidas: un día de lluvia,  un evento importante, el día de reyes, un Madrid-Barça … sabemos de lo que hablo, ¿verdad? esos días conseguimos tener una ‘buena’ guardia. ¿A qué me refiero con ‘buena’? A una guardia tranquila, sin retrasos, sin pacientes desesperados, enfadados, sin médicos agobiados, cansados… Pero no nos equivoquemos, no se trata de cuánto, sino de cómo. Y me explico: hablemos de un día cualquiera.

Un día cualquiera se saturan las urgencias y tenemos retrasos de 4 horas. Los pacientes se acercan al mostrador cansados, preocupados por sus familiares, enfadados, preguntan que cuánto les queda para poder ser visitados… Nosotros, del otro lado, seguimos trabajando, viendo pacientes, resultados de analíticas, o simplemente esperamos que se libere de una vez un box para poder atender a otro paciente. Una hora tras otra, sin parar. Colapsados.

Pero… ¡si es urgencias! es normal que sea así, ¿no? Sigamos…

Un día cualquiera son las 4 de la mañana, estás cansado, como lo estaría cualquier persona, y recibes a una chica de 24 años porque le escuece al orinar desde hace unos días. Esa misma tarde has visto a un hombre de 40 años al que le duele la espalda desde hace 1 semana. También ves a una mujer que acude porque está resfriada desde hace 2 semanas y no mejora. Esa misma tarde un hombre se enfada contigo porque no le pides una ambulancia para volver a casa, te dice que ya no hay autobuses a esas horas.

Ese día cualquiera acabas la guardia destrozada, sin apenas dormir, estresada. Y lo peor: sin sentirse satisfecha con tu trabajo. Tienes que trabajar deprisa porque queda mucha gente que atender, tienes dudas con tus pacientes y los adjuntos tampoco dan más de sí. Termino el día mirando el calendario para ver cuándo tengo la próxima guardia, esperando que sea dentro de mucho.

Pero un día diferente comienza el mundial de fútbol, ¡por fin juega ‘La Roja’! Este día no hay retraso en urgencias, me permito dedicarle a cada paciente el tiempo que requiere, y repaso cada duda que tengo con mis adjuntos o en los libros. Disfruto mi trabajo. Atiendo a esa mujer con apendicitis que no se permite ver el fútbol, o a ese hombre que deriva su médico por mal estado general y fiebre. Las personas con patologías leves se han quedado en casa. Sigo trabajando, aprendiendo y disfrutando. Termino la guardia cansada, sin haber dormido todo lo que necesito, y sobre todo satisfecha conmigo misma y con mi trabajo.

¿Cuál es el problema? ¿Por qué no pasa esto un día cualquiera?

Coincido con lo que he leído en prensa o en otros artículos: Necesitamos un cambio.

Tenemos un sistema de salud envidiable en muchos aspectos, pero si no lo utilizamos de manera correcta acabaremos por destruirlo.

Está claro, son muchos los factores que entran en juego. En mi hospital necesitamos más boxes para poder ver a la gran cantidad de pacientes que acuden. También hace falta más personal sanitario, por supuesto. Pero otro factor, para mí el más importante, es la necesidad de una buena educación sanitaria en nuestra sociedad.

Creo que hay mucha gente que hace un mal uso de los servicios de urgencias, y que no conoce la importancia de utilizar nuestro sistema de manera correcta, tanto a nivel asistencial como económico y profesional. Estas personas tienen derecho a preocuparse por sus síntomas y a acudir a su médico para consultar. Pero al médico correcto, a un punto de atención continuada o a su médico de cabecera que conoce mejor a sus pacientes y puede solucionar más del 90% de las consultas que recibe sin necesidad de una atención especializada ni derivación a urgencias. Estas personas se saltan este paso que es sin duda nuestra valiosa puerta de entrada al servicio de salud. Y quería aclarar que una persona no tiene por qué saber siempre si algo es grave o no, simplemente reclamo un poco de sentido común.

A veces pregunto: ¿por qué no ha acudido a su médico de cabecera? Algunas personas van buscando una solución rápida ­y en urgencias todo parece tener una solución más rápida (que no mejor). Otras, sin embargo, tienen que esperar 4-5 días para poder ser visitado por su médico de confianza y meses para ser visto por un médico de atención especializada. Por lo tanto, se va sumando la necesidad de más cultura sanitaria a la falta de recursos para atender el aumento de la demanda asistencial de nuestra población.

Con todos estos ejemplos hago alusión a aquellas personas que han colaborado en la evidencia de las propiedades terapéuticas que tienen los penaltis.

Supongo que más de uno se habrá sentido identificado con estas palabras. Yo volveré a nuestro ajetreo habitual, ya que un día cualquiera, España fue eliminada del mundial. Se acabaron las ‘buenas’ guardias en urgencias.

Espero que paséis un feliz verano.

 

 

 

¿Qué es ese bultito que me ha salido?

Mercedes es una mujer de 79 años que acude a nuestra consulta interesada en conocer qué es la lesión que presenta en su frente. La paciente entre sus antecedentes de interés, destaca una diabetes mellitus tipo 2 que controla perfectamente con Metformina.

1- ¿Cuál es vuestra impresión diagnóstica?

2- ¿Podéis describir la imagen dermatoscópica?

Un saludo a todos!

CASO CLÍNICO CARCINOMA BASOCELULAR

El resurgir de la terapia hormonal sustitutiva

Buenos días a todos.

A raíz de una charla que nos llamó la a tención decidimos revisar la situación en la que se encuentra la terapia hormonal sustitutiva (THS). A continuación os dejamos el documento con la información más extendida.

En resumen, las conclusiones a las que hemos llegado son:

  • La THS está volviendo a ser empleada, considerándose la opción más efectiva en el control de los síntomas vasomotores de la menopausia.
  • La bibliografía demuestra grandes controversias en dicho manejo, partiendo de si es apropiado medicalizar algo fisiológico como es la menopausia.
  • Existen contradicciones entre los diferentes estudios, sin quedar claro cuáles son los riesgos reales de la THS.

Documento: THS

Se lo prometo, yo no he tocado nada

Varón de 65 años, DM tipo 2 e HTA, sin otros antecedentes médicos de interés; que acude a nuestra consulta porque desde hace varios días presenta las siguientes lesiones, que han ido empeorando con una rápida evolución.

  • ¿Cómo describiríais las lesiones?
  • ¿Qué otras preguntas realizarías a nuestro paciente?
  • ¿Cuál es la aproximación diagnóstica?
  • ¿Como actuaríais ante un caso así?

Reflexiones desde la precariedad

Estamos ya en verano, el mercurio de los termómetros se dispara, algunos preparan sus vacaciones, otros dan el último repaso a sus apuntes de la inminente cita con la OPE y otros, entre los que me incluyo, esperamos la temporada que nos saque (temporalmente) de la precariedad contractual.

Y es que en los últimos tres meses venía sintiéndome periódicamente como una rock-star o un súperventas literario en Sant Jordi. Una a una iba rubricando mi firma en los diferentes contratos que me iban poniendo delante de mí. De una tirada, hasta 200 firmas he llegado a contar, por las diferentes copias anexadas al documento en cuestión. Sí, amigos y amigas, para despedirme hasta Septiembre elijo un tema que a unos irritará, a otros sorprenderá y quizá a alguno desanimará…

Para abordar el tema, os dejo un artículo brillantísimo (como es habitual en él) del gran Juan Simó, publicado esta misma semana en su excelso blog “Salud, dinero y Atención Primaria”. El compañero del Centro de Salud de Rochapea, Iruña, nos presenta una serie de datos que conforman lo que él denomina el “petróleo barato” de la Sanidad española. Tras desmontar las “fake news” referidas a la supuesta falta de médicos en nuestro país, nos alerta de la formación de una burbuja de personal médico que se está inflando a marchas forzadas y que aspira a ocupar el lugar de otros miembros de la bolsa del “petróleo barato” de los 80. Básicamente, este grupo de profesionales vendrán a ocuparlo en su mayoría compañeros y compañeras extracomunitarias que serán regularizadas y homologados sus títulos “a gran escala” con el fin de paliar la (mal)llamada “falta de médicos”.

Como datos interesantísimos nos muestra el estudio realizado por la OMC sobre la situación laboral de los y lás médicas colegiadas en España. En él, destaca la proporción inmensa de profesionales extracomunitarios como perfil mayoritario de desempleado. Otro dato a destacar, el grado de precariedad que tienen frente a las profesionales nacionales, medido en el número de contratos firmados por el SNS en el último año. Como dato personal, decir que si la media de contratos firmados está en 4 en el último año, en mi caso, en solo un mes he llegado a firmar hasta 15… Palabrita.

Si bien es cierto que respecto al resto de población activa de nuestro país, nuestras cifras de desempleo son excelentes, rayando casi el “pleno empleo”, el nivel de precariedad en nuestra profesión no escapa de las lógicas generales en otros ámbitos. El aumento del número de universidades, la disminución de las plazas MIR y las homologaciones futuras “a gran escala” (cuestión en la que están alarmantemente de acuerdo los dos grandes partidos políticos españoles), no invitan a ser demasiado optimistas en este aspecto. Tal vez la administración debiera ser un poco más consecuente con sus trabajadores y trabajadoras y no asumir la “eficiencia” del sistema a costa de los derechos de sus empleados. Si se exige para las empresas privadas, debiera de ser la primera en dar ejemplo…

PD: Para compensar “la bajona”, me despido de vosotros y vosotras con un tema muy sugerente de una artista inmensa. Disfrutad a tope el verano… del descanso o de la “estabilidad” laboral transitoria.