SÍNDROME DE LA CARA VACÍA

El 21 de Mayo de 2020, en el Boletín Oficial del Estado (BOE), se publicó una orden ministerial que establecía la obligatoriedad de las mascarillas. En el mes de Febrero de 2022 las mascarillas dejaron de ser obligatorias al aire libre y en el mes de Abril de 2022 dejaron de ser obligatorias en interiores, salvo en centros sociosanitarios y en el transporte público. Para gran parte de la población ha sido una liberación y un paso más para llegar a la normalidad. Pero a otras personas dar este paso les puede suponer un problema, pudiendo experimentar lo que se conoce como el síndrome de la cara vacía.

El síndrome de la cara vacía o conocido también como “mask fishing” es una fobia que se caracteriza por miedo y sensación de inseguridad que se genera en la persona al quitarse la mascarilla y dejar al descubierto su cara. Se compone principalmente de síntomas ansiosos. El paciente se siente vulnerable, inseguro y con sensación de falta de control de la situación.

Existen dos posibles orígenes diferentes:

  • El miedo a contagiarse de coronavirus.
  • La exposición física o miedo a mostrarse a los demás. Esta predomina principalmente en adolescentes, ya que este grupo de edad se encuentra en una etapa de la vida de crecimiento personal y físico, en el que sufren muchos cambios, dándole más importancia al aspecto físico y los complejos, y son los que mayor temor presentan al rechazo por su apariencia física.

¿A qué personas afecta principalmente este síndrome?

  • Principalmente ha afectado a los más jóvenes, a quienes al inicio les costó mucho concienciarse de la obligatoriedad del uso de la mascarilla y que finalmente lo aceptaron y lo usaron como una barrera de protección frente a ciertos rasgos de su rostro que les provocaban más inseguridad: vello facial, ortodoncia, acné, etc. Muchos han desarrollado una ansiedad social por el miedo a tener que mostrarse tal y como son frente a otras personas.

Sin embargo, a pesar de que los jóvenes son los más propensos a sufrirlo, no es exclusivo de ellos también pueden sufrirlo cualquier persona adulta que presente mayor número de inseguridades:

  • Personas con hipocondría y, por tanto, con exceso de preocupación por su salud.
  • Individuos con antecedentes de trastorno de ansiedad, incluyendo la agorafobia, fobia social, fobias específicas, ataques de pánico o ansiedad generalizada.
  • Personas tímidas con complejos físicos, como en el trastorno dismórfico corporal.

¿Qué consejos podemos dar a nuestros pacientes?

  • Intentar romper con la asociación de que mascarilla es igual a seguridad. Hacedles confiar en las vacunas y en la distancia social e interpersonal.
  • Realizar una lista de situaciones que se detectan como incómodas para la persona (de menor a mayor grado) e ir enfrentándose a ellas de las más sencillas a las más complejas.
  • Quitarse la mascarilla de manera progresiva tanto en tiempo como en los lugares.
  • Comenzar a quitarla en pequeños grupos en los que se sienta cómodo.
  • Comenzar saliendo a la calle sin mascarilla por lugares poco frecuentados y poco a poco ir ampliándolo a lugares un poco más aglomerados.
  • Darse el tiempo que uno necesite.
  • Hacerles valorar los beneficios de no llevarla como puede ser mejor respiración, mejor visión, menor calor y mejor manera de mostrar nuestras emociones.

¿Cuándo acudir a un especialista?

  • En el momento que se vea que este miedo le incapacita a realizar con normalidad sus actividades básicas de la vida diaria y la situación le sobrepase.
  • Cuando las emociones que nos genera son tan desagradables que no las sabemos controlar.

En estas situaciones es el momento de pedir ayuda a su médico de familia para manejarlo o considerar la opción de poder derivar a un psicólogo si el paciente lo necesita para realizar terapias cognitivo-conductuales (controlar esos pensamientos irracionales y enfrentar las conductas de evitación). La terapia será muy diferente según si el origen es miedo al contagio o miedo a la exposición social.

Es importante aprender y trabajar herramientas para afrontar los cambios y enfrentarse a sus miedos. Y trabajar la seguridad, la autoestima y aceptarse tal y como uno es.

BIBLIOGRAFÍA

Para realizar esta sesión me he basado en numerosos artículos periodísticos que han sido publicados en portales web como ABC, El Diario y EfeSalud. No es un tema aún tratado por ningún portal científico médico pero me pareció interesante poder tratarlo en nuestra web de Docencia ya que opino que puede llegar a ser un motivo de consulta muy frecuente en el futuro.

Afectación posterior a la COVID-19

Ayer en el CS Rafalafena hicimos una sesión sobre la afectación posterior a la COVID-19, un tema que nos sigue generando muchas dudas a pesar de todo y díficil de tratar debido a la evidencia limitada hasta el momento. Hablamos sobre conceptos clave y definiciones actuales, su impacto en la población y cómo abordar a los pacientes que la sufren desde atención primaria.

Compartimos por aquí por si os resulta útil!

Nuevas alternativas terapéuticas frente a la SARS-COV-2

El objetivo de la sesión web de esta semana, es conocer las nuevas alternativas terapéuticas frente a la SARS-COV-2 así como los requisitos de la población diana susceptible a tratamiento.

Se explican las peculiaridades de las dos líneas de tratamiento y qué pacientes son candidatos a cada una de ellas. Espero que os sea de ayuda.

Reflexiones al final del año

Buenos días y feliz viernes,  

Hoy publicamos la última sesión web del año, y hemos pensado que podía ser una buena idea repasar todo lo bueno que nos ha traído este 2021 para la atención primaria y la formación en Docencia Rafalafena.  

En primer lugar, hemos retomado muchas cosas que en 2020 dejó un poco de lado:  

  • La presencialidad: empezamos el año con una media de 5 citas presenciales al día, el resto eran consultas telefónicas. Empezaremos el 2022 con una agenda donde el 50% de las citas disponibles son presenciales.  
  • Las sesiones presenciales: Nos habíamos acostumbrado a vernos las caras por aplicaciones de videollamada, pero al fin hemos podido retomar las sesiones como las conocíamos. Poder vernos las caras, sin olvidar las mascarillas y la distancia social, ha sido un soplo de aire fresco.  
  • Las intervenciones de cirugía menor: hemos vuelto a realizar extirpaciones de lesiones benignas de la piel y el tejido celular subcutáneo.  
  • Los congresos presenciales: ponerse en contacto y ver la forma de trabajar de otros centros, otros profesionales… en definitiva, ampliar horizontes.  
  • Vacunación masiva en centros de salud y centros de vacunación: el compromiso del personal sanitario, sobre todo quiero destacar el papel de enfermería, y de la población en todo el proceso de la vacunación frente al SARS-CoV-2 que nos ha hecho ver la luz al final del túnel de todo este  

También hemos mantenido muchas cosas del año previo que han venido para quedarse:  

  • Pruebas de detección del SARS-CoV-2: test de antígenos, PCR, aislamiento… ya forman parte de nuestro vocabulario diario.  
  • Consultas telefónicas: hay casos en los que son muy útiles, como en seguimientos clínicos, resultados de pruebas, renovación de la medicación, emisión de informes o certificados… Se han impuesto como una herramienta muy útil que facilita el contacto entre el/la médico/a con los/las pacientes.  

Y se han potenciado aspectos que, aunque se han mantenido durante este periodo de incertidumbre y sobrecarga, han podido verse retrasados: 

  • Atención domiciliaria: no se ha dejado de hacer durante todo este periodo, pero sí que en este año se ha implementado y han aumentado las visitas y atenciones a domicilio de pacientes que lo precisan.  
  • Control de enfermedades crónicas. Cuando la incidencia del COVID ha estado baja, hemos podido dedicar tiempo y esfuerzos para esta tarea tan importante para la medicina de familia.  

Este año que está terminando nos ha traído muchas cosas que habíamos perdido, pero también muchos retos para adaptarnos a la realidad de nuestras consultas y las necesidades de la población.  

Hemos recuperado y conseguido muchos aspectos positivos, pero aún nos queda mucho camino por recorrer. Las últimas semanas la incidencia de COVID está subiendo como la espuma, y por tanto las visitas tanto en atención primaria como hospitalaria están aumentando.  

La sobrecarga en todos los niveles asistenciales es más que notoria, y se está manteniendo en el tiempo durante ya casi dos años, dejándonos exhaustos y agotados con unas plantillas y una infraestructura del todo insuficiente para la presión asistencial que soportamos. Y dentro de todo este marco, la atención primaria se encuentra más mermada que nunca: la falta de profesionales en las bolsas de trabajo, las bajas y puestos de trabajo que no se cubren, las listas de trabajo con huecos forzados todos los días, las listas COVID que no paran de crecer…  

También todo el retraso en las derivaciones a otros niveles asistenciales se traduce en consultas redundantes en primaria y retraso en el tratamiento y diagnóstico de patología.  

La pandemia aún no ha terminado, seguimos luchando todos los días para mantener la mejor atención posible para nuestros pacientes. Pero la situación general nos lo está poniendo muy difícil.   

Entendemos que todos tenemos ganas de volver a la vida que llevábamos antes de marzo del 2020, a volver a salir sin preocuparnos de llevar la mascarilla, a volver a las aglomeraciones, a la vida social y a las actividades que desgraciadamente se han visto afectadas. Entendemos el cansancio y la desesperanza que genera no ver el final. Pero no por ello debemos rendirnos y dejar de hacer las cosas bien.  

Nos parece muy conveniente y recomendable recordar las medidas básicas de protección para intentar protegernos y que nunca nos cansaremos de repetir: el uso de mascarillas, el lavado de manos, la distancia social, la ventilación de los espacios cerrados… 

En nuestra carta a SSMM los Reyes Magos de Oriente pedimos conciencia social, solidaridad, y sobre todo mucha y mejor atención primaria.  

Sesión extraordinaria(II): Mujer y CoVid, una perspectiva de género

Aqui tenemos la segunda de las sesiones que compartimos en Docencia Rafalafena durante la semana que se celebra el Dia Internacional de la Mujer

Esperemos que os guste

Sesión Mujer y CoVid

Sesión extraordinaria (I): Violencia de género y CoVid

En Docencia Rafalafena nos unimos a las manifestaciones y celebraciones mundiales del día 8 de Mayo: Día Internacional de la Mujer

Y nos unimos compartiendo dos sesiones clínicas, elaboradas por Marian Goterris, Médica de Familia del Centro de Salud de Rafalafena y perteneciente a la Comisión de Violencia de Genero del Departamento de Salud de Castellón y al GdT de Atención a la Mujer de la SoVaMFiC

Esperamos que os sean de utilidad

Sesión Violencia de Género y CoVid

Microsesión: COVID-19 persistente

Buenas tardes.

El COVID-19 está suponiendo un reto formativo continuo. En la microsesión de esta semana hemos introducido el COVID-19 persistente: su identificación y abordaje desde Atención Primaria. Para ello hemos revisado, fundamentalmente, las guías de la NICE y de CAMFiC publicadas recientemente.

Se calcula que entre un 10-20% de todos los pacientes que padezcan COVID-19 tendrán algún síntoma más allá de las 4 semanas. Con las cifras de contagios que hemos presentado en los últimos meses es esperable que encontremos en nuestras consultas pacientes subsidiarios de padecer esta afección. Es importante saber manejarnos con ella, pero también no dejar de diagnosticar y tratar otras entidades que puedan disfrazarse como COVID-persistente.

Adjuntamos la presentación de la microsesión que esperamos ayude en esta tarea.

Repercusión psicológica del COVID-19 en los profesionales sanitarios

Buenos días. En la entrada de hoy queríamos desviar la atención del «cuidado de los demás» hacia el «cuidado de nosotros mismos». Los sanitarios estamos viviendo un momento profesional dificil y potencialmente dañino para nuestra salud mental.

En el documento enlazado abajo revisamos la (poca) evidencia sobre las repercusiones psicológicas de las pandemias sobre los sanitarios. Encontraremos también propuestas para evitarlas, señales de alarma que podemos identificar en nosotros o nuestros compañeros y cómo ayudarnos si detectamos determinados estados emocionales.

Espero que nos sirva a todos para sobrellevar esta situación un poco mejor.

¡Mucho ánimo!

Repercusión psciológica COVID-19

Memorias de una pandemia

Tengo marcada en mi agenda con una cara sonriente el día que iba a incorporarme al centro de Salud, el 17 de marzo. Soy de esas personas que piensa mucho las cosas antes de que pasen. Quería llevar algo de almuerzo para todos y repartir abrazos y sonrisas a raudales.

Sobra decir que nada fue así. Me incorporé junto con los primeros cambios, las dudas y, por qué no decirlo, el miedo. Toda la dinámica conocida cambió de la mano de los diferentes protocolos que iban floreciendo. Vinieron el resto de residentes y todos a una nos organizamos para hacer la mejor contención posible.

Y creo que eso lo estamos haciendo muy bien. Los pacientes nos llaman con sus inquietudes y demandas. Casi siempre podemos resolverlo en la distancia. Nos surgen dudas, muchas dudas… el manejo de la incertidumbre está llegando a su máximo nivel en estos momentos.

Admiro la capacidad de adaptación de las personas que me rodean, su superación diaria y el sacrificio que probablemente nadie les vaya a reconocer. Disfruto de un trabajo en equipo que nace del corazón y de la responsabilidad individual para con esta situación tan cruel. Si bien es cierto que todos nadamos en la ambivalencia de la gratitud de las 20:00 y del resentimiento por no disponer de los medios para hacerlo con garantías.

Vuelvo a casa con un miedo que no me representa pero que no sé esquivar; con las calles vacías, el silencio, las mascarillas por doquier… He guardado el termómetro porque empezaba a obsesionarme y tengo una sensación de colapso mental que me impide concentrarme muchos ratos.

Siento una rabia contenida casi todo el tiempo y mucha inquietud. Inquietud por los míos a los que hace ya 4 semanas que no toco, inquietud por mis compañeros porque la probabilidad no hace excepciones e inquietud por mis pacientes. Sé que prácticamente todos los que hayan presentado clínica respiratoria están en seguimiento. ¿Pero los demás? Tenemos muchos deberes pendientes.

Pero también me invaden cosas bonitas: familiares con los que no tenía casi contacto, amistades que vuelven, tiempo para invertirme y rehacer mis prioridades. Todos saldremos diferentes de este confinamiento, yo espero saber respetarme más.

Y en este momento más que nunca, pese a que a veces no se nos valore, me siento muy orgullosa de ser residente de Medicina Familiar y Comunitaria.

Documentos COVID-19 (7):EL IMPACTO DE LA PANDEMIA POR COVID-19 SOBRE LA SALUD MENTAL DE LOS PROFESIONALES SANITARIOS

La pandemia de Covid-19 y la emergencia sanitaria global que conlleva, suponen uno de los retos más grandes a los que los profesionales sanitarios  nos hemos tenido que enfrentar. Revisando la literatura, expertos coinciden en que el estrés laboral, el riesgo de contagio, la falta de medios para hacer  frente al virus y la situación de cuarentena, podrían generar efectos adversos sobre la salud mental de los profesionales sanitarios.

Con el fin de valorar la repercusión de esta situación, un grupo de investigadores de varios países, han realizado una revisión sistemática de la literatura disponible. En ella (Impact of viral epidemic outbreaks on mental health of healthcare workers: a rapid systematic review), se pretende identificar y aunar la evidencia científica disponible sobre el impacto en la salud mental de personal sanitario al frente de brotes epidémicos (tanto el actual como previos).

En la revisión sistemática se realizó búsquedas bibliográficas en Medline, Embase y PsycINFO el 23 de Marzo del 2020 (sin aplicar restricciones temporales), e identificaron 61 estudios empíricos sobre esta temática. La mayoría de ellos examinaron el impacto psicológico de epidemias pasadas (mayoritariamente la causada por SARS), aunque tres de ellos ya trataban sobre la pandemia actual. De la síntesis y el análisis de los datos proporcionados por estos 61 estudios se desprenden tres resultados importantes:

1.- La frecuencia de problemas de salud mental en profesionales sanitarios al frente de emergencias causadas por epidemias virales es especialmente elevada: estimaciones obtenidas a través de la realización de diversos meta-análisis nos indican una elevada prevalencia de ansiedad (45%), seguida de depresión (38%), estrés agudo (31%), burnout (29%) y estrés post-traumático (19%). El análisis de subgrupos  reveló  una ausencia de diferencias significativas en cuanto a estas prevalencias durante vs. después de las emergencias sanitarias – lo cual nos sugiere que los efectos sobre la salud mental se podrían mantener a largo plazo.

2.- Determinados factores sociodemográficos, sociales y ocupacionales aumentan significativamente el riesgo de sufrir problemas de salud mental.  Mayor riesgo en:

  • mujeres y profesionales  más jóvenes
  • personal con falta de apoyo social
  • personal que desarrolla tareas asistenciales en primera línea
  • enfermerxs
  • no haber recibido formación especializada sobre este tipo de situaciones
  • menor experiencia laboral

3.- El nivel de evidencia científica respecto a las intervenciones para proteger la salud mental de los profesionales sanitarios es muy bajo: únicamente tres,  de los 61 estudios identificados evaluaban el impacto de intervenciones para proteger la salud mental de los profesionales sanitarios. Aunque estos estudios sugieren que las intervenciones propuestas hasta la fecha (basadas en cambios organizativos y en formación a profesionales sanitarios) podrían mejorar la auto-eficacia de los profesionales, así como ayudar a prevenir la ansiedad, depresión, y calidad del sueño, la evidencia disponible hasta la fecha es muy baja.

Con esta revisión sistemática, se muestra la importancia de cuidar a los cuidadores, potenciando las medidas que, a parte de protegernos físicamente de la infección viral, nos protejan psicológicamente, para así poder hacer frente a este desafío y a futuros.

Como iniciativa, desde el Colegio de Médicos de Castellón, se han puesto al alcance de los profesionales sanitarios, servicios para proteger la salud mental. Entre ellos, encontramos  la labor de compañeros psiquiatras y psicoterapeutas que han elaborado una serie vídeos muy didácticos  para promocionar el autocuidado en sanitarios por covid-19: https://www.comcas.es/page/programa-de-autocuidado-para-sanitarios-covid-19

Otros recursos a nuestro alcance que dotan de herramientas para combatir el impacto psicológico producido por la situación de emergenica por covid-19:

Consellería: http://castellon.san.gva.es/profesional/apoyo-psicologico-covid-19

UJI: https://www.uji.es/com/noticies/2020/3/2q/atencio-psicologica/

Web COMCAS: https://www.comcas.es/page/coronavirus-covid-19

SEAEP (Sociedad Española para el avance de la evaluación psicológica) En este enlace se muestran múltiples herramientas de apoyo psicológico tanto para personal sanitario como para la población general. Es interesante el desglose de consejos que realiza según grupos de edad, incluyendo consejo para niños, grupos vulnerables, sanitarios… : https://seaep.es/los-psicologos-colaboran-ante-la-crisis-del-coronavirus/

Enlace de la revisión sistemática: https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.04.02.20048892v1