Problemas de memoria

Son muchas las personas que, alarmadas por las campañas publicitarias o por experiencias de familiares y amigos acuden a nuestras consultas por problemas de memoria, de ahí que sea de suma importancia la revisión titulada “Perdida de memoria subjetiva” (Subjetive memory problems) que publica esta semana el BMJ

La pérdida de memoria subjetiva es vista como un síntoma cardinal de demencia por el público y es el principal problema por el que se consulta al MF, pero ¿es realmente así? ¿son las pérdidas subjetivas de memoria la antesala de la demencia?.

Esta revisión que hoy os presentamos es un trabajo realizado por unos investigadores británicos (Steve Llife y Louise Pealing), basado en los resultados de 5 revisiones sistemáticas en las que se investigaba la asociación entre los problemas subjetivos de memoria y el deterioro objetivo de la misma (deterioro cognitivo leve y demencia)
Las principales conclusiones a las que llega este trabajo son los siguientes:

1.- Los problemas subjetivos de la memoria son mucho más frecuentes que los deterioros objetivos de la misma (deterioro cognitivo leve o demencia)

2.- Los MF debemos tomar en serio los problemas subjetivos de memoria y no atribuirlos de entrada y de forma generalizada como propios de personas “sanas preocupadas”

3.- La depresión se asocia a problemas de memoria subjetiva al igual que la edad avanzada, el sexo femenino y el bajo nivel educacional.

4.- La depresión es un factor de riesgo para la demencia, haciendo en este caso el diagnóstico más difícil aún.

5.- Los problemas subjetivos de memoria son, por el momento, un pobre predictor de evolución a demencia.

De todas formas, como se comenta en este trabajo, son muchas las dudas e incertidumbres que persisten en este tema, ¿Qué síntomas predicen con mayor fiabilidad la evolución a una demencia y cuan importante es la pérdida de memoria? ¿Qué entendemos exactamente por pérdida subjetiva de memoria?¿Cómo está la depresión exactamente asociada con la demencia?. Es de esperar que futuros estudios vayan arrojando algo de luz sobre estos y otras muchas cuestiones que quedan sin resolver

Fuente: BMJ 2010;340:c1425. Doi:10.1136/bmj.c1425