Análisis de la GPC NICE sobre Diabetes Mellitus tipo 2 en adultos.

En la sesión clínica realizada esta semana en el centro, hemos hablado sobre el análisis de la guía de práctica clínica NICE sobre Diabetes Mellitus tipo 2 en adultos.

The National Institute for Health and Care Excellence (NICE), es una organización independiente responsable de proveer orientación para la promoción de la salud, la prevención y el tratamiento de las enfermedades en el Sistema Nacional de Salud en Inglaterra. Recientemente ha actualizado la guía de tratamiento de la diabetes tipo dos en adultos, donde se expone la atención y el manejo de la enfermedad en personas mayores de 18 años.

En esta nueva edición, que actualiza la versión del 2015, se dan recomendaciones sobre:

  • Atención individualizada.
  • Educación del paciente.
  • Consejos dietéticos y cirugía bariátrica.
  • Diagnóstico y manejo de la hipertensión.
  • Terapia antiplaquetaria.
  • Manejo de la glucosa en sangre.
  • Manejo farmacológico.
  • Manejo de las complicaciones.

Dejo adjunta la presentación para que la podáis consultar. Un saludo.

Tratamiento farmacológico de los lípidos como FRCV

Esta semana comentamos la reciente actualización del INFAC sobre el tratamiento de los lípidos como factor de riesgo cardiovascular. El nivel plasmático de colesterol es uno de los principales factores de riesgo para la enfermedad coronaria. Sin embargo, en nuestro país el riesgo atribuible al mismo parece ser menor que el de otros factores de riesgo, como el sobrepeso y el hábito tabáquico. Esta actualización se hace eco del incremento de consumo de estatinas en nuestro medio posiblemente debido a la prescripción de las mismas centrada en niveles de lípidos (objetivos de niveles de c-LDL y colesterol total) y menos centrada en el riesgo cardiovascular. Por eso, el objetivo de este INFAC es resumir las recomendaciones actualizadas de la “Guía de Práctica Clínica sobre el manejo de lípidos como factor de riesgo cardiovascular” mediante la resolución de sencillas preguntas:

¿Cuáles son las cifras objetivo de c-LDL en prevención primaria y secundaria? 

Tanto en prevención primaria como en prevención secundaria de eventos cardiovasculares no se recomienda guiar el tratamiento con el objetivo de alcanzar determinados niveles de c-LDL.

¿Cuál es el tratamiento hipolipemiante de elección en prevención primaria? 

En las personas entre 40 y 75 años con niveles de riesgo coronario > 15% según la ecuación de REGICOR (Registre Gironí del Cor, adaptación del Framingham a la población española), se recomienda la prevención primaria con estatinas a dosis bajas-moderadas. La indicación de tratamiento farmacológico debe ir precedida y/o acompañada de recomendaciones en el estilo de vida cardiosaludable.

En las personas entre 40 y 75 años con niveles de riesgo coronario entre 10 y 15% según la ecuación de REGICOR se recomienda considerar medidas de prevención primaria con estinas a dosis bajas-moderadas. El inicio de tratamiento debe realizarse tras intervención sobre otros factores de riesgo cardiovascular (obesidad, HTA, tabaquismo).

En las personas entre 40 y 75 años con niveles de riesgo coronario entre 10 y 15% según la ecuación de REGICOR y ante la presencia de otros factores de riesgo cardiovascular no modificables (antecedentes familiares de muerte coronaria prematura, hipercolesterolemia familiar, evidencia preclínica de arterioesclerosis), se recomienda establecer medidas de prevención primaria con estatinas a dosis bajas-moderadas.

En pacientes con cifras aisladas de colesterol > 320 mg/dl y/o c-LDL  >240 mg/dl, se sugiere establecer medidas de prevención primaria con estinas a dosis bajas-moderadas.

En personas con niveles de riesgo coronario < 10% según la ecuación del REGICOR, se recomienda no iniciar tratamiento con estatinas.

En los pacientes que teniendo indicación de tratamiento con una estatina en prevención primaria no las toleran, se recomienda insistir en medidas no farmacológicas y reducir las dosis o cambiar de estatina.

¿Cuál es el tratamiento hipolipemiante de elección en prevención secundaria?

En prevención secundaria se recomienda la utilización de estatinas independientemente de la cifra de colesterol. Se recomienda utilizar estatinas que han demostrado reducción de morbimortalidad cardiovascular: simvastatina, atorvastatina y pravastatina. Si existe intolerancia a las estatinas, se recomienda reducir dosis o cambiar a otra estatina. Y si persiste dicha intolerancia a pesar de las medidas anteriores, se recomienda que se utilice fibratos.

¿Cuál es la dosis de estatinas que hay que utilizar para el tratamiento de prevención secundaria?

En pacientes en prevención secundaria, se sugiere la utilización de dosis moderadas de estatinas  (atorvastatina 10 mg, sinvastatina 20 mg, pravastatina 40 mg) frente a dosis altas. En pacientes con síndrome coronario agudo, se sugiere la utilización de dosis intensivas de estatinas.

¿Está indicado el tratamiento combinado de estatinas con otro fármaco en pacientes de riesgo cardiovascular alto o en prevención secundaria?

No se recomienda la utilización de tratamiento combinado de estatinas con otro hipolipemiante para disminuir eventos cardiovasculares.

¿Hay un límite de edad para utilizar el tratamiento hipolipemiante?

En prevención secundaria en pacientes > 74 años, se recomienda el tratamiento con estatinas. En prevención primaria, en pacientes con factores de riesgo cardiovascular > 74 años, se sugiere considerar la opción de iniciar tratamiento con estatinas. En ambos gupos, previamente al inicio del tratamiento, deben considerarse otros factores como la expectativa de vida de los pacientes y de manera explicita su opinión sobre el tema. Se sugiere considerar periódicamente la opción de suspender el tratamiento con estatinas, valorando la situación clínica del paciente y su pronóstico de vida para evaluar beneficios y riesgos.

Os dejo el enlace del documento completo.

Ácidos grasos omega 3

De todos es conocido que los ácidos grasos omega 3, se supone, son muy beneciosos para la salud, incluso se llegan a dar, en muchos casos, suplementos de los mismos como tratamiento inicial de dislipemias; me llama la atención el siguiente estudio que he leido una de las revisiones de la Cochrane: «Ácidos grasos omega-3 para la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares».

En ella, se puede observar que no existen suficientes pruebas científicas para afirmar que exista una relación entre consumo de omega-3 y un descenso del riesgo cardiovascular. Pero tampoco se puede concluir que no sean beneficiosas de algún modo para la salud de hecho incluso en los Servicios de Endocrinología, son el inicio del tratamiento en algunos casos, en este articulo se habla de riesgo cardiovascular total, pero no del beneficio o no de la toma de omega 3 sobre el nivel de colesterol o triglicéridos.

En cuanto a mi opinión del mismo:

La realidad es que la búsqueda que se realizó es amplia (en 5 bases de datos) , pero al mismo tiempo pueden ser datos anticuados (hasta febrero del 2002). El número de participantes es elevado (36913 participantes) pero el seguimiento de los mismos me parece un poco corto (6 meses). Los resultados presentaban además “una gran variabilidad estadística”, según se menciona en el articulo; no dando finalmente “ningún efecto significativo”.

Y uno de los puntos que me llama la atención que mencionen es: “los estudios de cohortes sugirieron un riesgo relativo más elevado de casos de cáncer con el aumento en la ingesta de omega-3, pero las estimaciones fueron imprecisas, por lo que no se puede excluir un efecto clínicamente importante.” Quieren decir que no esta demostrado un aumento de dicho riesgo, pero… ¿para qué lo menciona, si tal y como ellos mismos dicen, las estimaciones fueron imprecisas? Bueno, ahí lo dejo para que aporteís vuestras opiniones al respecto del mismo…

por: Elena Jiménez Borillo, R1

GASTROPROTECCIÓN EN ATENCION PRIMARIA

Sesión clínica impartida por Elena Herrero

Gastroenterología en Atención Primaria

Tal y como hemos comentado en la sesión de hoy, y como complemento a la misma, os colgamos el último número del Boletín INFAC titulado IBP ¿podemos vivir sin ellos? El mensaje fundamental de esta revisión es que los IBP no son fármacos inocuos, tienen efectos secundarios leves y no tan leves y tenemos que evaluar seriamente el beneficio/riesgo cuando vayamos a prescribirlos. Es importante lanzar mensajes a la población ( ¿ y no me prescribe el protector…? ) que en ocasiones el protector «no protege», más bien todo lo contrario IBP Infac_vol_18_3