Guía de los trastornos de la personalidad en personajes de: Juego de Tronos

A lo largo de la historia, muchos han sido los intentos por clasificar a los hombres de acuerdo a sus actos.

DSM I describe los trastornos de personalidad, que pasaron de ser 7 a 11 en el DMS III y posteriormente 10 desde el DSM IV al DSM 5.

La personalidad es el patrón de conducta que nos define y sus trastornos se definen como estándares perdurables de experiencia interna.

En aquellos pacientes con trastornos de la personalidad la conducta que se desvía de manera notable de las expectativas de la cultura del individuo, es penetrante e inflexible, tiene inicio en la adolescencia o la edad adulta temprana, es estable en el tiempo, y causa malestar, así como deterioro.

Desde su comienzo, el programa de televisión Game of Thrones basado en la serie de novelas del escritor George R. R. Martin, ha logrado la extraña combinación de crear una historia atemporal que se refleja en la vida real.

Grupo A. Trastorno de la personalidad paranoide: Arya Stark.  Arya actualmente irradia desconfianza y suspicacia penetrantes hacia todos. Sospecha de todos y los motivos de los demás son usualmente interpretados como malévolos, independientemente de las bases para pensarlo.

Grupo A. Trastorno de la personalidad esquizoide: Bran Stark. En una aproximación humana, Bran actúa como si presentara un estado disociativo de síntomas cognitivos.

Grupo A. Trastorno de la personalidad esquizotipica: Aerys II Targaryen.  Sus creencias extrañas o pensamiento mágico, su hablar estereotipado y la paranoia son muestra de la excentricidad y su desconfianza le provocó aislamiento emocional de todos

Grupo B. Trastorno de la personalidad antisocial: Joffrey Baratheon.  Su alta impulsividad o incapacidad de planear, su irritabilidad y agresividad, así como la ausencia de remordimiento son características que nos hacen creer que Joffrey, aún a pesar de su corta edad, cursaba un trastorno antisocial.

Grupo B. Trastorno de la personalidad limítrofe: Ellaria Sand. Su constante idealización y devaluación, su inestabilidad afectiva presente como disforia e irritabilidad, ansiedad, la ira no apropiada, las riñas frecuentes, así como la paranoia que guio su vida en los últimos momentos, nos dejan claro lo más constante de su personalidad inestable.

Grupo B. Trastorno de la personalidad histriónica: Tyrion Lannister.  “Nunca olvides qué eres, porque desde luego el mundo no lo va a olvidar. Conviértelo en tu mejor arma, así nunca será tu punto débil. Úsalo como armadura y nadie podrá utilizarlo para herirte.”

Grupo B. Trastorno de la personalidad narcisista: Daenerys Targaryen. El narcisismo de Daenerys va más allá de su firme convencimiento de merecer el trono. Ella deja en evidencia su necesidad de ser apreciada por otros, de ser validada, situación que con la historia se hace cada vez más clara y sabemos que es capaz de utilizar todo lo que sea necesario para obtener lo que quiere.

Grupo C. Personalidad evitativa: Jon Snow. Jon Snow parece corresponder a un hombre ansioso, inhibido, de baja autoestima, hipersensible al rechazo, que ha luchado contra su condición de bastardo, desconfiado y tímido.

Grupo C. Personalidad dependiente: Jorah Mormont. A pesar de ser un hombre inteligente, su lealtad llega a parecer dependencia. El respeto, la lealtad y el amor que ha expresado por Daenerys le han acercado y alejado de su lado.

Grupo C. Personalidad obsesivo compulsiva: Brienne de Tarth. Es detallista, acata las reglas, presenta un gran perfeccionismo que interfiere en sus tareas.

 

Saber más en: https://espanol.medscape.com/features/diapositivas/59000063#page=15

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Atención al Duelo

¡Buenos días! A propósito de mi rotatorio en Salud Mental he decidido realizar la sesión web de esta semana sobre la atención al duelo. Podemos definir el duelo como una reacción ante la muerte de una persona querida y aúnque no lo consideramos una enfermedad, se trata de un acontecimiento vital estresante de gran magnitud, por lo que los profesionales sanitarios y más aún los Médicos de Familia debemos de estar formados para poder acompañar a nuestros pacientes en el que probablemente será uno de los momentos más duros de su vida.

Para ello debemos saber diferenciar entre duelo normal, duelo de riesgo y duelo complicado o patológico, así como conocer los criterios de derivación a las unidades de salud mental.

Es cierto que la forma en la que cada persona se enfrenta a la pérdida de un ser querido puede ser muy variable, pero a continuación expongo algunas de las manifestaciones del duelo normal, por las cuales no deberíamos de alarmarnos:

Sentimientos de anestesia emocional, tristeza, desesperanza, abandono, ansiedad, culpa o impotencia. Sensaciones de opresión precordial, sequedad de boca, molestias digestivas, debilidad y fatiga o alteraciones del sueño. Confusión, falta de concentración, olvidos frecuentes, pensamientos obsesivoides o pensamientos intrusivos con imágenes del muerto. Presencia de alteraciones perceptivas como ilusiones, alucinaciones visuales y auditivas (generalmente transitorias y seguidas de crítica) o fenómenos de presencia. También se consideran normales los cambios en el peso y apetito, el abandono en el autocuidado, apartarse de los amigos o la búsqueda de la soledad entre otras.

El duelo de riesgo es aquel que se da en circunstancias que lo pueden hacer especialmente dificil y estas dependen tanto de las características y la naturaleza de la pérdida (muerte repentina), como de las características del doliente (historias previas de pérdidas, enfermedad física o mental), las relaciones interpersonales (relación con el fallecido o tipo de apoyo social) y de las características del fallecido (muerte de un hijo, muerte de un niño o adolescente).

El duelo patológico o complicado es a menudo dificil de distinguir de la depresión. Se considera trastorno por duelo complejo persistente (según DSM-5) a el individuo que ha experimentado la muerte de alguien cercano y que desde entonces presenta al menos uno de los siguientes síntomas diariamente y que persiste durante al menos 12 meses en el caso de adutos y 6 meses en niños: anhelo persistente del fallecido, pena y malestar emocional intensos, preocupación en relación con el fallecido o acerca de las cisrcunstancias de la muerte. La alteración debe provocar malestar clínicamente significativo y disfución en áreas sociales o laborales y la reacción de duelo es desproporcionada o inconsciente con las normas culturales o apropiadas a su edad.

En este tipo de duelo puede ser necesaria la derivación a salud mental, que sería oportuna ante un paciente con riesgo de suicidio, si existiera un trastorno de personalidad o trastorno mental previo, en caso de síntomas psicóticos o alteraciones graves de la conducta o cuando el paciente no responde a la intervención de su médico.

En cuanto al tratamiento en AP debemos de tener claro que el apoyo psicológico es el tratamiento de elección. Tenemos que informar sobre la evolución normal del duelo y explicar que a pesar de que es un proceso doloroso por el que hay que pasar, generalemente no se prolonga más de 12 meses. El tratamiento farmacológico se pautará en aquellos casos en los que el funcionamiento social o laboral del paciente se limite durante más de 30 días. El fármaco de elección dependerá de la clínica predominante, aunque hay que tener en cuenta que no debemos tratar síntomas ansiosos o despresivos aislados que impedirían la resolución del duelo. El síntoma más frecuente suele ser el insomnio y en estos casos utilizaremos benzodiacepinas hipnóticas como el lormetazepam o fármacos Z como el zolpidem. En casos en los que diagnostiquemos un trastorno depresivo mayor si que estará indicado el empleo de antidepresivos, siendo los ISRS los de elección. Si fuera necesario asociar benozodiacepinas, se aconseja emplear las de semivida larga a dosis bajas.

La información está sacada de la revista AMF  y aquí os dejo el enlace por si alguien quiere profundizar un poquito más en el tema. 09_Salud_Mental_2015_Atencion_al_duelo

Un saludo y hasta la próxima!

 

Cuándo usar antidepresivos

Son muchos los pacientes que acuden a nuestras consultas, demandando un tratamiento para un cuadro depresivo o simplemente para soportar el malestar que les producen determinadas situaciones sociofamiliares, algunas reacciones emocionales o simplemente los propios rasgos de personalidad.

El último INFAC aborda el tratamiento antidepresivo y llama poderosamente la atención que en Euskadi, según datos de 2016, la prescripción de AD aumenta notablemente con la edad y en mujeres, alcanzando al 21% de las mujeres y al 9% de los hombres mayores de 65 años.

Es de esperar que esta situación sea extensiva a otras CCAA.

En este mismo boletín, se recomienda la terapia psicológica de baja intensidad en pacientes con síntomas subumbrales y en depresiones leves, aunque todos conocemos la dificultad para llevarlas a cabo en Atención Primaria por la falta de tiempo y de formación específica.

En estos casos, no recomiendan el tratamiento farmacológico porque la relación riesgo-beneficio es poco favorable, pero puede considerarse si:

  • Los síntomas duran más de dos años

  • Antecedentes de depresión moderada o grave

  • Depresión leve que puede empeorar alguna comorbilidad

  • Depresión persistente con fracaso de otras terapias de eficacia probada.

Los antidepresivos de elección siguen siendo los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y en el documento, se hace una descripción detallada de sus indicaciones, efectos adversos, interacciones y las recomendaciones de uso en situaciones especiales.

El efecto de los AD no es inmediato y se recomienda evaluar al paciente, pasadas 4 semanas desde el inicio.

Si pasado este tiempo no existe mejoría, se recomienda el cambio a otro AD o la combinación de ellos.

En general se deben retirar de forma gradual tras 6 meses de estabilidad clínica, aunque en situaciones como episodios previos, presencia de síntomas residuales, comorbilidad o la existencia de dificultades psicosociales, se hace necesaria la valoración de su continuidad por un tiempo superior.

Podéis encontrar toda la información, de recomendable lectura en:

http://www.osakidetza.euskadi.eus/contenidos/informacion/cevime_infac_2017/es_def/adjuntos/INFAC-Vol-25-n-1_antidepresivos.pdf

Para la reflexión: para pacientes con síntomas leves y antes de iniciar un fármaco ¿somos capaces de ofrecer una alternativa durante 2 años?

Treball investigació

Ací vos deixem la presentació del nostre treball de final de residència: “Impacte de la crisi econòmica en la salut mental en la  població de Castelló de la Plana”.

L’objectiu del nostre treball és conèixer l’estat de salut mental de la població en relació amb la crisi econòmica (2009-2016).

Esperem que vos sembli interessant.

Carlos i Mariona

Impacto de la crisis económica en la salut de la población de Castelló de la Plana