La medicalización no es suficiente

En Abril de 2002 la prestigiosa revista BMJ publica un número monográfico sobre el tema de la medicalización (http://www.bmj.com/content/324/7342/904) en un intento de dar visibilidad social a un fenómeno que no hacía más que empezar

Mucho y bueno se ha publicado desde entonces a propósito de este fenómeno y en Docencia Rafalafena hemos dedicado varias entradas a este tema

https://rafalafena.wordpress.com/2009/12/30/mas-no-es-siempre-mejor/

https://rafalafena.wordpress.com/2010/01/20/demasiada-prevencion/

https://rafalafena.wordpress.com/2015/04/17/medicalizacion-del-envejecimiento-y-sindrome-por-deficit-de-testosterona/

Pero la sociedad ha ido progresando y la medicalización también, influida por múltiples factores: medios comunicación, industria farmacéutica, políticas sanitarias, administraciones, sociedad y sobre todo el propio sistema sanitario y la profesión médica siendo éstos son los principales agentes medicalizadores.

Sin embargo, parece que con la medicalización no es suficiente y como escribe Abel Novoa en la Plataforma No-Gracias ( https://www.nogracias.eu/2017/08/27/biomedicalizacion-transhumanismo-las-nuevas-difusas-fronteras-la-medicina-mundo-uberizado-abel-novoa)“ nos acercamos a otro salto cualitativo que amplifica la capacidad de actuación de la medicina; la llamada “revolución transhumanista” que se trataría de pasar de una medicina curativa o preventiva a una medicina perfectiva o de mejora, apoyándose las tecnologías convergentes (nanotecnología, biotecnología, informática y ciencias cognitivas)” ” Ya no se trata de reparar sino realmente de perfeccionar lo humano”

Siguiendo con un razonamiento similar pero algo distinto, Aaron Ciechanover, premio Nobel de Química, reflexiona en El Pais sobre los avances médicos, que a su juicio generan y generarán más asimetrías y atolladeros éticos. Opina que “ con la medicina del futuro ( desarrollo del genoma humano, medicina personalizada) se aspirará a “por siempre sano” y afirma que “vamos a curar todas las enfermedades pero, a qué precio?”https://elpais.com/elpais/2017/08/30/planeta_futuro/1504109226_842652.html

Mientras tanto, leemos en los medios de comunicación de hoy mismo que España “suspende las asignaturas” en cuanto a consumo de alcohol, tabaquismo y obesidad infantil, https://elpais.com/elpais/2017/09/12/ciencia/1505213448_196616.html, Pero eso sí, el consumo de fármacos sigue en progresión ascendente al igual que las resistencias bacterianas por la inadecuada prescripción y consumo de antibióticos

Después del periodo vacacional y leyendo las lecturas anteriores no puedo dejar de preguntarme ¿ Nos pasa factura la crisis reciente? ¿ Se realizan las políticas sanitarias adecuadas? ¿Tendremos/tendrán cabida los Médicos de Familia en la “medicina del futuro”? Y ahora…. estamos haciendo lo que toca en materia de salud?

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Doctor, no quiero sentir (crítica a la medicalización de la vida)

Aunque es un tema muy recurrente y del que se ha escrito miles de artículos y opiniones, la medicalización de la sociedad y de la vida es un hecho que a mi (por llevar muy poco en esto de la atención primaria) me ha cogido bastante de sorpresa.

El otro día leía un articulo que el diario “El Mundo” dedicaba a Allen Frances (prestigioso pisquiatra estadounidense que lleva involucrado desde los años 80 en la elaboración de los distintos DSM que se han ido publicando) con motivo de la publicación de su libro  “¿Somos todos enfermos mentales? Manifiesto contra los abusos de la Psiquiatría” . En este artículo-entrevista el señor Frances habla de los peligros del sobrediagnostico, la patologización de problemas que no son enfermedades, la falta de tolerancia por parte de los paciente y el desconocimiento por parte de los mismos de los posibles efectos secundarios de los medicamentos.

Procesos como la tristeza por la muerte de un ser querido, el tener miedo a hablar ante una multitud, la desesperanza y frustracióno ante la pérdida del trabajo y demás son hechos que se deberían enmarcar dentro de la normalidad de  una vida con altos y bajos, con momento mejores y con otros sin los cuales no sabríamos apreciar los buenos. No obstante cada vez son más los pacientes que acuden a consultas de Atención Primaria por motivos como estos, buscado la píldora milagrosa que le recete su médico y que evite cualquier tipo de malestar por su parte.

Hechos como el aumento del consumo de ansiolíticos e hipnóticos, que en España ha sido del 57,4% entre el año 2000 y 2012 y la multiplicación por cuatro en la prescripción de antidepresivos desde el 2000 hasta 2011 es sin duda un marcador de que hay algo que se está haciendo mal desde algún lado. Aquí es donde me gustaría que cada uno reflexionase y pensase el porqué de esta situación, falta de tiempo de los profesionales, pacientes muy demandantes u otras causas.

Muchas gracias por vuestro tiempo

Aquí os dejo el enlace al artículo de “El mundo” 

http://www.elmundo.es/salud/2014/09/14/54133868ca474128048b4570.html

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