Lecturas recomendadas

Desde la irrupción de la pandemia por coronavirus los profesionales sanitarios nos hemos visto invadidos por multitud de artículos científicos referentes a esta tema: manifestaciones clínicas, mecanismo de acción, pruebas diagnósticas, interpretación de pruebas, tratamientos, secuelas,tec, etc, etc. Ha sido, sobre todo durante los primeros meses, como si el resto de temas se hubieran detenido y sólo existiese un único tema. Esto no es de extrañar, ya que la pandemia ha afectado profundamente a los sistemas sanitarios. En Atención Primaria, ámbito en el que trabajo, el movimiento sísmico ha sido tremendo, nuestra forma de trabajo ha cambiado en gran manera. En la primera etapa, en la que no disponíamos de pruebas diagnósticas, tuvimos que hacer una labor de contención impresionante que de no haber sido así, a buen seguro que hubiéramos asistido a un colapso de todos los hospitales/UCI y en esta segunda etapa, que ya disponemos de pruebas diagnósticas a la labor de manejo y seguimiento de todos los casos con infecciones leves y moderadas que no precisan ingreso hospitalario se une la labor de estudio y seguimiento de contactos realizando labores de vigilancia epidemiológica, actualmente conocido como “rastreo” porque los verdaderos rastreadores de la mayor parte del territorio español somos los profesionales sanitarios ( médicas y médicos de familia y profesionales de enfermería) que trabajamos en los Centros de Salud.
Para ejercer todas estas labores con dignidad ha sido necesario una actualización casi diaria de toda la bibliografía ( no siempre coincidente) que aparecía y sigue apareciendo semana tras semana

Pero en mi opinión, es importante no olvidarnos del segundo apellido de nuestra especialidad, “Comunitaria” y reflexionar y también leer sobre los aspectos comunitarios de la pandemia y sobre nuestra labor como agentes comunitarios, labor que en estos momentos es igual o incluso más importante que nuestra labor clínica
Por esto, os propongo la lectura de estos tres libros que me han parecido sumamente interesantes

1. ¿ Ya es mañana? .-Iván Krastev.– En este pequeño librito el polítologo e intelectual búlgaro expone como las cinco paradojas que la COVID-19 ha sacado a la luz respecto a la globalización, la cooperación internacional, el autoritarismo, la cohesión social y el proyecto europeo

2.Epidemiocracia.- Javier Padilla y Pedro Gullón.– Los autores intentan contestar a las preguntas ¿quién está más expuesto a enfermar durante una epidemia?, ¿quién es más vulnerable a sus consecuencias sociales?, ¿qué respuestas políticas sanitarias (y no sanitarias) tenemos para actuar frente a una crisis epidémica?, ¿qué sanidad queremos para hacer frente a las epidemias?, ¿qué transformaciones sociales nos quedan tras una crisis epidémica?

3.- Pandemocracia.- Daniel Inneraty.- En este libro, el filósofo vasco reflexiona sobre este momento excepcional de nuestra historia, una pandemia que provoca otras desigualdades y pone a prueba la solidez de nuestras democracias.

Para finalizar esta entrada extraigo uno de los párrafos de Inneraty: ” En los momentos de crisis las urgencias ponen en un primer plano a las personas prácticas, a quienes organizan y deciden, asumiendo unos riesgos que a cualquiera le sobrepasarían. Sin ser la voz más importante, creo que es necesario escuchar también a quienes hacen algo en apariencia tan poco resolutivo como interpretar lo que nos está pasando. Una teoría de la crisis no es, ni siquiera en estos momentos de prioridad y triajes, algo ocioso. Conocer y designar adecuadamente la naturaleza de la crisis es una condición necesaria para que tomemos las mejores decisiones”

Buen fin de semana y que disfruteis de vuestras lecturas

¿Y si la Renta Básica Universal curase?

Pimero que nada, me permitiréis lo pretencioso y a la vez evidente del título elegido para esta sesión web. Aclarado el primer punto, paso a presentaros este artículo no-médico propiamente, pero sí muy pertinente para leer y analizar. El autor, Sergi Raventós, sociólogo y trabajador social, nos habla en la web Sinpermiso.info de la Renta Básica Universal y su relación con la prevención y protección de la salud mental. He de admitir, que es un tema que me interesa sobremanera relacionado con el trabajo de final de residencia que tres compañeras y yo realizamos y que en breve presentaremos en el centro de salud, por lo que eran varios los motivos por los que decidí elegirlo para compartirlo con vosotros y vosotras.

No voy a resumir el artículo, ya que creo que es factible de leer y entender, por lo que entraría con la reflexión propiamente dicha y para iniciar el debate que, a mi juicio, puede ser muy interesante. Es evidente que todas y cada una de nosotras tenemos numerosos pacientes en condiciones laborales y económicas muy complicadas, que muchas se acompañan de problemática familiar asociada o de conductas de riesgo. ¿Tenemos focalizado a ese paciente? ¿A la mayoría los ubicaríamos en el estrato bajo o muy bajo de la sociedad, no? Casi seguro que tiene o bien el diagnóstico de ansiedad o depresión en la historia clínica, ¿correcto? Y casi también algún ansiolítico o antidepresivo prescrito o, por qué no, ambos. ¿Todo bien hasta aquí? ¿Cuántos de estos pacientes que nos vienen a la cabeza pensamos que nos han solicitado alguna baja, en caso de tener algún empleo, o algún trámite para solicitar alguna pensión? Si hacemos un cálculo rápido y vamos sumando todos estos casos “aislados”, tenemos que seguro hacen un buen monto de dinero, ¿no? ¿Y los resultados? ¿Creemos que estos tipos de pacientes “aislados” están viendo mejorada su vida con este gasto?

¿Deberíamos el personal médico hacer más hincapié en que la administración mejorase y variase las ayudas sociales a la población y las condiciones laborales tanto como defendemos un mayor gasto sanitario y farmacéutico? ¿Creemos que nuestro papel es suficiente en este aspecto? Como el editorial de enero de 2017 del BMJ explicita y que el mismo artículo referencia, igual el personal médico debería de ser uno de los puntales en la lucha legítima para el estudio y posterior implantación de una Renta Básica Universal. Este hecho permitiría aliviar a tantos y tantos de nuestros pacientes en unas situaciones vitales paupérrimas, además de devolver la dignidad que muchas veces creen haber perdido por ese camino lleno de obstáculos. Siendo evidente que desde un enfoque bio-médico tan poco tenemos que ofrecerles que les sirva de mejora, por más que el gasto farmacéutico no deje de aumentar y el de antidepresivos lo haga de manera exponencial en relación con la llegada de la crisis económica, ¿no sería más lógico actuar sobre los otros condicionantes de salud? ¿Y vosotras qué opináis?

PD: Os dejo aquí unos vídeo muy ilustrativos para entender algo más sobre la RBU realizado por la web Red Renta Básica: