PACIENTE JOVEN QUE ACUDE MAREADO A CONSULTA ¿QUÉ DEBO SOSPECHAR?

Actualmente el mareo es uno de los motivos de consulta más frecuentes en los Centros de Salud, representando un 2.4% del total de consultas. Es más común en mujeres y se presenta en un 30% de los ancianos y un 1.8% de los adultos jóvenes.

Las causas de mareo en adultos jóvenes suelen ser debidas la mayoría de las veces a procesos leves, pero en ciertas ocasiones pueden tratarse de causas de mayor gravedad que hay que descartar y por esa razón me ha parecido interesante tratar sobre este tema en la sesión web de esta semana.

¿Qué es el “mareo”? Se trata de un término bastante ambiguo e impreciso que utilizan los pacientes para describir su motivo de consulta, pero que puede hacer referencia a sintomatologías muy diferentes. Por esa razón dentro de este término de mareo hay que hacer un diagnóstico diferencial bastante amplio basándonos en la temporalidad del síntoma, la descripción clínica, los desencadenantes y otros síntomas acompañantes.

¿Cuáles son las causas principales?

TCE: Traumatismo craneoencefálico. VPPB: Vértigo posicional paroxístico benigno.

¿Cómo enfocamos la anamnesis? La anamnesis representa la parte más esencial en el diagnóstico y puede resultar algo complicada en ciertas situaciones ya que al paciente le supone una cierta dificultad poder definir bien ese “mareo”. Por esa razón, para poder enfocarlo de una forma más sencilla se ha planteado seguir un abordaje sistemático.

1. TEMPORALIDAD DEL SÍNTOMA: Preguntar al paciente sobre la duración y la recurrencia del síntoma, siendo de utilidad que el paciente lleve un control anotado en su domicilio.

2. DEFINIR EL SÍNTOMA PRINCIPAL: Una forma sencilla para que el paciente nos pueda describir mejor el tipo de mareo que presenta es proponiéndole ejemplos:

3. DESENCADENANTES:

¿Cómo se realiza la exploración física?

  • En todos los casos: control de glucemia, presión arterial, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria, auscultación cardiaca y pulmonar, otoscopia y exploración neurológica.
  • Vértigo: posición cefálica y ocular, nistagmo, test de Dix Hallpike y de impulso cefálico, motricidad ocular, marcha y postura. Objetivo diferenciar entre si es un vértigo central o periférico.
  • Hipotensión ortostática: presión arterial en decúbito y bipedestación (se diagnostica cuando al levantarse la presión sistólica cae más de 20 mmhg o la diastólica más de 10 mmhg).

¿Se requieren exploraciones complementarias? Generalmente no se requieren, únicamente en ciertas situaciones se pedirán algunas pruebas:

  • Sospecha anemia, alteraciones de la glucemia, detección de tóxicos o embarazo: análisis de sangre u orina.
  • Sospecha de patología cardiovascular: ECG, Holter o Doppler carotídeo.
  • Antecedente de TCE, anomalía intracraneal, ataxia, empeoramiento progresivo, afectación del estado mental, pérdida de conocimiento: pruebas de imagen (TAC o RM).

¿Cuál es el tratamiento indicado en cada situación?

  • En la migraña vestibular, infecciones del oído medio y tóxicos se realiza el tratamiento específico y habitual.
  • Psicógeno: terapia cognitivo conductual, ISRS, antidepresivos tricíclicos, BZD.
  • Cinetosis: mirar a un punto fijo, descansar con los ojos cerrados, evitar tareas visuales cercanas, escopolamina, antihistamínicos de 1 generación.
  • Hipotensión ortostática: evitar comidas ricas en carbohidratos, limitar el consumo de alcohol, ingesta de sal e hidratación adecuada, evitar fármacos que puedan causarlo, medias de compresión.
  • Sd taquicardia postural ortostática: evitar fármacos causantes, ingesta abundante de líquidos, medias de compresión, ejercicio físico, midodrina, propanolol, piridostigmina.
  • Presíncope: ingesta de sal y líquidos, evitar fármacos causantes, fludrocortisona o midodrina.
  • TCE: ABCDE, escala Glasgow, profilaxis de sangrado digestivo, control de la presión intracraneal.
  • Neuronitis vestibular: Dimenhidrinato, sulpirida, diazepam, metoclopramida, prometazina, rehabilitación vestibular.
  • VPPB: maniobra de Epley, Semont o ejercicios de Brandt Daroff. Rehabilitación vestibular, educación, sección del nervio singular u oclusión del conducto semicircular posterior.

En conclusión, el mareo en adultos jóvenes generalmente es debido a causas leves, pero es importante poder descartar procesos graves que lo pueden provocar también. La anamnesis es la principal herramienta diagnóstica y para poder facilitarla nos basamos en un abordaje sistemático basado en la duración del síntoma y las recurrencias, descripción del síntoma, posibles desencadenantes y podemos ayudarnos también de síntomas acompañantes. La mayoría de los pacientes no requerirán pruebas complementarias para llegar al diagnóstico definitivo. El tratamiento dependerá de la causa principal que esté dando la sintomatología.

Bibliografía:

Camps Vilà, L; Bonvehí Nadeu, S. Mareo en jóvenes. AMF 2021;17(8):469-473.

2 respuestas

  1. Gracias Leyre por el resumen del abordaje del mareo. Siempre es útil hacer un repaso de un tema tan frecuente en consulta

  2. Gracias por el repaso Leyre, muy útil, claro y esquemático. Muy buen estreno en la web.

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