¿Cuál es el mejor tratamiento para el dolor tipo Artrósico?

Para esta semana he querido realizar una breve revisión basada en toda la bibliografía leída acerca de los AINEs: ¿Cuál debo utilizar y en qué situaciones?

Aqui os dejo las conclusiones obtenidas. Podemos leer el resto en el documento que adjunto.

  • Los AINEs necesitan una prescripción individualizada en función de las características del paciente.
    • Para situaciones puntuales podemos administrar naproxeno, ibuprofeno,..
    • Para pacientes con elevado riesgo gastrointestinal es conveniente utilizar COXIB (AINE tipo COXIB-2) (ej: celecoxib).
    • Para pacientes con elevado riesgo cardiovascular el mejor AINE es el Naproxeno.
    • Si presentan alto riesgo cardiovascular y gastrointestinal es recomendable no utilizar ningún AINE.
  • El paracetamol en altas dosis presenta efecto nulo para el tratamiento de la artrosis según las últimas revisiones.
  • Los COXIB no alteran el tiempo de hemorragia obtenido con la AAS por lo que no interaccionan.
  • Es conveniente recordar que, en caso de que no funcionara el segundo escalón de tratamiento con AINEs, contamos con el Tramadol o incluso los parches cuyo objetivo es un mejor control del dolor en estos pacientes.
  • Tratamiento del dolor tipo artrósico. Lorena Caja

Feliz fin de semana!!!

Doctor, no sé qué es esto

Varón de 38 años, de origen marroquí, que acude por aparición de la siguiente lesión hace varias semanas en glúteo derecho, siendo ésta pruriginosa y no dolorosa.

gluteo

  • ¿Qué deberíamos preguntar en la anmanesis?
  • ¿Cuál es el diagnóstico diferencial?
  • ¿Cómo realizaríamos el tratamiento?

Atención al Duelo

¡Buenos días! A propósito de mi rotatorio en Salud Mental he decidido realizar la sesión web de esta semana sobre la atención al duelo. Podemos definir el duelo como una reacción ante la muerte de una persona querida y aúnque no lo consideramos una enfermedad, se trata de un acontecimiento vital estresante de gran magnitud, por lo que los profesionales sanitarios y más aún los Médicos de Familia debemos de estar formados para poder acompañar a nuestros pacientes en el que probablemente será uno de los momentos más duros de su vida.

Para ello debemos saber diferenciar entre duelo normal, duelo de riesgo y duelo complicado o patológico, así como conocer los criterios de derivación a las unidades de salud mental.

Es cierto que la forma en la que cada persona se enfrenta a la pérdida de un ser querido puede ser muy variable, pero a continuación expongo algunas de las manifestaciones del duelo normal, por las cuales no deberíamos de alarmarnos:

Sentimientos de anestesia emocional, tristeza, desesperanza, abandono, ansiedad, culpa o impotencia. Sensaciones de opresión precordial, sequedad de boca, molestias digestivas, debilidad y fatiga o alteraciones del sueño. Confusión, falta de concentración, olvidos frecuentes, pensamientos obsesivoides o pensamientos intrusivos con imágenes del muerto. Presencia de alteraciones perceptivas como ilusiones, alucinaciones visuales y auditivas (generalmente transitorias y seguidas de crítica) o fenómenos de presencia. También se consideran normales los cambios en el peso y apetito, el abandono en el autocuidado, apartarse de los amigos o la búsqueda de la soledad entre otras.

El duelo de riesgo es aquel que se da en circunstancias que lo pueden hacer especialmente dificil y estas dependen tanto de las características y la naturaleza de la pérdida (muerte repentina), como de las características del doliente (historias previas de pérdidas, enfermedad física o mental), las relaciones interpersonales (relación con el fallecido o tipo de apoyo social) y de las características del fallecido (muerte de un hijo, muerte de un niño o adolescente).

El duelo patológico o complicado es a menudo dificil de distinguir de la depresión. Se considera trastorno por duelo complejo persistente (según DSM-5) a el individuo que ha experimentado la muerte de alguien cercano y que desde entonces presenta al menos uno de los siguientes síntomas diariamente y que persiste durante al menos 12 meses en el caso de adutos y 6 meses en niños: anhelo persistente del fallecido, pena y malestar emocional intensos, preocupación en relación con el fallecido o acerca de las cisrcunstancias de la muerte. La alteración debe provocar malestar clínicamente significativo y disfución en áreas sociales o laborales y la reacción de duelo es desproporcionada o inconsciente con las normas culturales o apropiadas a su edad.

En este tipo de duelo puede ser necesaria la derivación a salud mental, que sería oportuna ante un paciente con riesgo de suicidio, si existiera un trastorno de personalidad o trastorno mental previo, en caso de síntomas psicóticos o alteraciones graves de la conducta o cuando el paciente no responde a la intervención de su médico.

En cuanto al tratamiento en AP debemos de tener claro que el apoyo psicológico es el tratamiento de elección. Tenemos que informar sobre la evolución normal del duelo y explicar que a pesar de que es un proceso doloroso por el que hay que pasar, generalemente no se prolonga más de 12 meses. El tratamiento farmacológico se pautará en aquellos casos en los que el funcionamiento social o laboral del paciente se limite durante más de 30 días. El fármaco de elección dependerá de la clínica predominante, aunque hay que tener en cuenta que no debemos tratar síntomas ansiosos o despresivos aislados que impedirían la resolución del duelo. El síntoma más frecuente suele ser el insomnio y en estos casos utilizaremos benzodiacepinas hipnóticas como el lormetazepam o fármacos Z como el zolpidem. En casos en los que diagnostiquemos un trastorno depresivo mayor si que estará indicado el empleo de antidepresivos, siendo los ISRS los de elección. Si fuera necesario asociar benozodiacepinas, se aconseja emplear las de semivida larga a dosis bajas.

La información está sacada de la revista AMF  y aquí os dejo el enlace por si alguien quiere profundizar un poquito más en el tema. 09_Salud_Mental_2015_Atencion_al_duelo

Un saludo y hasta la próxima!

 

¿Qué le pasa en los dedos?

Varón de 79 años que no acude desde hace mucho tiempo a su médico y presenta los siguientes  antecedentes: HTA, DM tipo 2, DL e hiperuricemia. Actualmente en tratamiento con adenuric 80mg, colchicina 0,5mg, amlodipino+valsartán 5/160mg, metformina 850mg, repaglinida 2mg y paracetamol con tramadol 75/650mg.

Presenta dolor e impotencia funcional a nivel de la articulación IFP del 3º dedo en la mano derecho. Asocia además tumefacción, enrojecimiento que se extiende a toda la mano, aumento de la temperatura sobre esa zona concreta. Si nos fijamos bien, en la imagen se ve que presenta lesiones de características similares en la otra mano.

En su última analítica: factor reumatoide 5.9UI/ml, PCR 1.22 mg/dl, glucosa 144mg/dl, úrico 8.2 mg/dl, leucos 6.2*10^3.

A su llegada a urgencias se le realiza una Rx.

Viendo las siguientes imágenes.

  1. ¿Cuál podría ser el diagnóstico del paciente?
  2. ¿Qué se observa en la radiografía?
  3. ¿Cuál es el tratamiento en estos casos?

Farmacontaminació

Canviant de temes que  normalment presento a les sessions,  l’altre dia discutint amb una amiga geòloga, em plantejava l’impacte medioambiental que podien presentar els medicaments, un tema que no es sol parlar molt entre els col·legues, però que sí que comença a tindre importància per la creixent quantitat de fàrmacs que pren la població, i que va en augment.

És per això, que investigant  un poc sobre el tema, vaig arribar a un butlletí Infac : Farmacontaminación. Impacto ambiental de los medicamentos.

La legislació regula certs compostos químics i tòxics, i estem conscienciats d’això, però el que no tenim tant en compte, és que els medicaments també són productes químics, i que, generalment, no els rebutgem de la manera més adequada. Són els que s’anomena contaminants emergents. Els fàrmacs són contaminants “nous”, que encara no es coneixen ben bé els efectes que poden tindre a llarg termini els seus residus.

L’entrada de medicaments al medi ambient es pot produir en les diferents etapes  del seu cicle de vida, ja sigui durant la producció, l’emmagatzematge o el transport del fàrmac, o  sobretot, en la seua eliminació després d’haver-lo administrat. L’entrada al medi aquàtic, per exemple, es dona per l’ excreció dels fàrmacs en orina (o femta) que arriba a les aigües residuals de les ciutats, o per filtració al sòl  dels residus fins a aigües subterrànies. No només parlem dels medicaments d’ús humà, ja que l’emprat en veterinària també es pot filtrar.  Molts altres, arriben al depositar-los en les brosses domèstiques, o pels desaigües al tirar-los de manera inadequada per la pica o vàter.

Els tractaments que s’empren en les depuradores d’aigües residuals (EDAR) poden eliminar alguns residus medicamentosos, però no tots. Per exemple, al realitzar estudis de les aigües depurades, es trobaren, majoritàriament,  concentracions d’AINEs, hipolipemiants, B-Bloquejants i antihistamínics. Aquests persistiran segons les concentracions de fàrmacs i de la naturalesa dels mateixos. Per exemple, el fàrmacs liposolubles poden acumular-se en el teixit adipós dels animals i incorporar-se a la cadena alimentària.

S’ha realitzat estudis en que es demostra  que aquests residus són potencialment contaminants, on poblacions de peixos s’han fet resistents a bacteris o augment de la mortalitat en buitres que han estat exposats a diclofenac.  Tot i que, en general, no es considera que les concentracions de residus de medicaments actualment  siguin suficients per a produir toxicitat aguda, s’ha de tindre en compte el possible risc de l’exposició crònica a aquests contaminants.  És un risc que està poc estudiat, però que està començant a generar preocupació. Per exemple, fàrmacs com antibiòtics, antiparasitaris i antimicòtics poden desenvolupar ceps resistents.

Avui en dia, una mesura per regular la possible contaminació i impacte dels medicaments en el medi ambient, és la realització d’un informe previ a la comercialització d’un nou fàrmac , en el que s’ha de detallar l’impacte mediambiental derivat del seu ús i dels seus residus (no només el degut a la seua síntesi).

Què podem fer nosaltres? Sobretot evitar el sobreconsum de fàrmacs, adequar la mida dels envasos de medicaments per evitar que “sobrin” ,  i insistir en la gestió adequada dels medicaments caducats o no consumits, dipositant-los en el punt SIGRE de la nostra farmàcia.  D’aquesta manera el medicament pot ser processat de la manera més adequada.

Enfermedad Celiaca, SGNC y Alergia al gluten

Buenas tardes, aquí les dejo la sesión impartida  hoy en el centro de salud.

Espero les sea de utilidad.

Oliver Toste-Bello Dorta

Síndrome de burnout e inteligencia emocional

Maria Ballesteros, EIR del CS de Rafalafena, presentó la semana pasada en el Centro de Salud un interesante trabajo sobre la relación entre el Síndrome de burnout y la inteligencia emocional, referido sobre todo al personal de enfermería

Sus conclusiones

A pesar de la evidente influencia de la IE frente a la aparición del síndrome de burnout, estas relaciones son débiles en comparación con otras características, como son:

  • Turnos nocturnos,
  • Primeros años de trabajo
  • Mala adaptación al puesto
  • Pobres relaciones con los compañeros
  • Baja satisfacción extraprofesional
  • Carácter de la institución

Aqui dejamos la presentación Síndorme de Burnout e Inteligencia emocional