Recomendación literaria en tiempos de coronavirus: LA PESTE

A propósito de la pandemia causada por el Sars-Cov-2, en Docencia Rafalafena hemos querido rescatar un clásico como La peste, de Albert Camus. Nos propusimos el ejercicio de leer el libro y redactar entre todas una serie de reflexiones, intentando establecer paralelismos ( o no) entre lo que se describe en la novela y la situación por la que hemos pasado. Este es el resultado, que esperamos os resulte interesante:

La novela, publicada en 1947, narra los estragos de una epidemia de peste que azota Orán, y que conlleva la imposición de un estricto aislamiento que saca a relucir lo mejor y lo peor de la población. En este sentido, resulta interesante reflexionar sobre los evidentes paralelismos con la situación que hemos vivido los últimos meses.

Ciertos comportamientos descritos en la obra se han visto reflejados en la realidad reciente: el acúmulo de bienes desmedido, el despunte de un individualismo carente de sentido moral, la lentitud de la sociedad para apreciar la gravedad de la situación y la dificultad para adaptar el modo de vida a las exigencias que requiere la pandemia. Todo ello acompañado de sentimientos de miedo, angustia, incertidumbre, desasosiego o angustia ante lo desconocido

Estas coincidencias nos han llevado a reflexionar sobre cómo las situaciones límite implican la aparición de un patrón de conducta que se repite a lo largo de la historia del mundo occidental. Parece que algunas personas, independientemente de lugar y época, reaccionan ante las emergencias que amenazan su vida de forma individualista y llevando a cabo cualquier acción que garantice su propia supervivencia. Sin embargo, y aunque esos casos aislados tienen mucha más repercusión mediática, el grueso de la sociedad termina por tener conciencia colectiva y actúa pensando en el bien común.

También resulta interesante destacar la figura del protagonista de la novela, con quién nos hemos sentido identificadas en muchas ocasiones. Se trata de un personaje (médico) que se ve abrumado por la realidad, que ha de tomar cierta distancia emocional respecto al sufrimiento que le rodea. Se ve en la obligación de mantener su trabajo con la máxima intensidad, de forma mecánica, sin poder pararse a pensar en cómo le hace sentir todo lo que está pasado. Creo que esta ha sido la situación de muchos de los profesionales sanitarios que han estado en primera línea durante la pandemia del COVID.

El protagonista habla de un sentimiento de abstracción casi como una despersonalización que muchos de nosotros hemos sentido. La sensación de estar sin ser y tener la mente focalizada a la vez que perdida. Viviendo, además, una experiencia paralela como sanitarios a la del resto de la población. La información (o el exceso de ella) nos ha atiborrado hasta la extenuación.

Durante la crisis sanitaria hemos vivido situaciones de agotamiento físico, de miedo al contagio, de preocupación acerca de seres queridos y compañeros, de incertidumbre sobre cómo gestionar el día a día… Además, se ha dado notoriedad mediática a casos aislados en los que se ha actuado de forma irresponsable y egoísta. Sin embargo, también pensamos que la crisis sanitaria ha sacado lo mejor de la sociedad como colectivo. Recordamos las iniciativas ciudadanas de acompañamiento a enfermos y familiares, de apoyo entre profesionales, el apoyo desinteresado a colectivos más vulnerables…

Asimismo, podemos extraer de la novela ciertas advertencias como son el riesgo de “acostumbrarnos” a este estado de alerta, perder el miedo y bajar la guardia olvidando o descuidando las medidas de prevención que han demostrado ser de gran importancia en evitar la propagación de las pandemias, o el riesgo de centrarnos en cifras y dejar de ver a las personas que hay detrás de cada uno de los fallecidos o curados.

En conclusión, nos quedamos con esta reflexión del autor, que invita a pensar que hasta de las situaciones más desagradables puede extraerse un aprendizaje:

“La intención del narrador no es, sin embargo, dar a estas formaciones sanitarias más importancia de la que tuvieron. De hallarse en su lugar, es seguro que muchos cederían hoy a la tentación de exagerar su papel. Pero el narrador está casi tentado de creer que, dando demasiada importancia a las acciones hermosas, se acaba rindiendo un homenaje indirecto, pero eficaz, al mal. Pues entonces se permite suponer que, si esas buenas acciones no tienen precio, es porque son raras y porque la maldad y la indiferencia son más frecuentes en los actos de los hombres. Es un parecer que el narrador no comparte. El mal que hay en el mundo proviene casi siempre de la ignorancia y la buena voluntad puede hacer tantos estragos como la maldad, si no es iluminada. Los hombres son, más bien, buenos que malos, y, ciertamente, la cuestión no está ahí. Pero ignoran más o menos, y eso es lo que se llama virtud o vicio, siendo el vicio más desesperante el de la ignorancia que cree saber todo y se estima entonces autorizada para matar. El alma del criminal es ciega y no hay verdadera bondad ni amor hermoso sin toda la clarividencia posible.”

Por todo ello os invitamos a descubrir o releer esta fantástica novela y a compartir vuestras reflexiones al respecto.

Entrada realizada por Elena Carrasco, Patricia Cantos y Marta Frau. Tuteladas por MJ Monedero

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Repercusión psicológica del COVID-19 en los profesionales sanitarios

Buenos días. En la entrada de hoy queríamos desviar la atención del “cuidado de los demás” hacia el “cuidado de nosotros mismos”. Los sanitarios estamos viviendo un momento profesional dificil y potencialmente dañino para nuestra salud mental.

En el documento enlazado abajo revisamos la (poca) evidencia sobre las repercusiones psicológicas de las pandemias sobre los sanitarios. Encontraremos también propuestas para evitarlas, señales de alarma que podemos identificar en nosotros o nuestros compañeros y cómo ayudarnos si detectamos determinados estados emocionales.

Espero que nos sirva a todos para sobrellevar esta situación un poco mejor.

¡Mucho ánimo!

Repercusión psciológica COVID-19

Documentos covid-19 (13): Consulta telefónica ¿ha llegado para quedarse?

La  pandemia por covid-19 y la situación de emergencia sanitaria  que conlleva,  ha producido un cambio a la hora de enfocar las consultas médicas.  Hasta hace unas semanas las consultas telefónicas suponían entre un 5-15% de las agendas diarias de un médico de familia en el escenario actual los porcentajes se han invertido y las visitas presenciales se han reducido al mínimo imprescindible.

El artículo publicado en AMF por  Elena Muñoz Seco, Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, Las consultas por teléfono han llegado para quedarse, aporta una serie de claves a seguir para ofrecer una atención telefónica de calidad. De forma resumida:

1.- La consulta telefónica es igual de importante que una presencial, y por ello, se debe dedicar el espacio, tiempo y la concentración necesaria para abordarla.

2.- Abrir y repasar la historia clínica antes de realizar la llamada. De esta forma, valoramos procesos crónicos, medicación habitual y podemos anticipar el motivo de consulta.

3.- Al llamar la paciente, es imprescindible presentarnos, diciendo nombre y apellidos y centro de trabajo. Podemos atender a pacientes nuevos o de otros cupos.

4.-Para que fluya la entrevista, es importante  verificar si se nos escucha bien, si es un buen momento para hablar. Ahora más que nunca, el tono de voz y el ritmo del discurso juegan un papel crucial para que la transmisión de la información sea certera. Un tono de voz tranquilo, apacible con un ritmo más lento facilitará la comprensión y diálogo.

5.-Escucha activa. Es recomendable hacerle ver al paciente que, pese a la distancia, estamos siguiendo su discurso. Para ello, podemos  usar: “ah” “entiendo” ”siga, siga”…Se puede realizar un breve resumen de la información que nos ha dado para verificarla y esclarecer aquellas partes más complejas.

6.-La información sobre el diagnóstico y plan a seguir debe ser mediante frases cortas y claras, comprobando que el paciente lo entiende y, en ocasiones, pidiéndole que lo repita.

7.- Se debe registrar  en la historia clínica lo hablado con el paciente. Y, en todo momento, plantearnos realizar una entrevista presencial si así lo consideramos necesario.

Os invito a reflexionar sobre las consultas telefónicas. ¿Han llegado para quedarse por tiempo indefinido?¿volverá la consulta del MFYC a ser la de antes?¿estamos preparados para ello?

Enlace del artículo: https://amf-semfyc.com/web/article_ver.php?id=2656

5 de mayo: día internacional de la higiene de manos

¿Cuántos de vosotros conocíais la existencia de un día dedicado a la higiene de manos? Pues sí, desde el 2009 la OMS ha puesto en marcha esta jornada para recordarnos a todos la importancia de este gesto. Y qué mejor momento que ahora, cuando el coronavirus campa a sus anchas entre nosotros y la higiene es más que tendencia con geles hidroalcohólicos a precio de oro y mascarillas y guantes que se convierten en objeto de deseo generando hasta listas de espera para hacerse con ellos.

Sin embargo, todavía hay quién duda que con una pizca de agua y jabón podamos hacer frente a algunas de las grandes amenazas de este siglo, pues bien, resulta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la higiene de manos como la principal medida para reducir las infecciones asociadas a la atención sanitaria, por lo que la promueve como prioritaria dentro de sus iniciativas para mejorar la seguridad de los pacientes. Y tampoco hay que olvidar su papel en la prevención de enfermedades infecto-contagiosas en el ámbito extrasanitario.  Además, es una actividad costo-efectiva y estas, en sanidad, siempre escasean.

Aprovechando la efeméride, me ha parecido buena idea proponeros una reflexión sobre las medidas higiénicas que todos estamos extremando en esta época y que nos planteemos si merecería la pena mantenerlas en un futuro, tanto para protección de los pacientes como de nosotros mismos o nuestro entorno. Os pongo un ejemplo, o varios, en los últimos meses se han creado decenas de decálogos e infografías sobre medidas para evitar contagios, recomendadas para profesionales sanitarios tales como cambiarnos la ropa al llegar al puesto de trabajo, ducharse al finalizar la jornada, trabajar con el pelo recogido, facilitar mascarillas a los pacientes con clínica respiratoria y hasta nos recuerdan que nos abstengamos de acudir al centro de salud si estamos enfermos (porque sí, los médicos también enfermamos y sí, también somos vectores de contagio). Y me pregunto y os pregunto, ¿acaso el coronavirus es el único agente infeccioso con el que tratamos? Es verdad que su tasa de mortalidad y contagio parece mayor a otras infecciones con las que lidiamos pero, aunque nos cueste un poco de nuestra comodidad las medidas higiénicas sí han demostrado ser efectivas en la prevención y están a nuestro alcance.

Antes de despedirme solo me queda hacer un pequeño inciso, aunque estemos haciendo medicina de emergencia, seguimos teniendo la misión de educar a los pacientes en la prevención y promoción de la salud, como reza el lema de este día: LA SALUD ESTÁ EN TUS MANOS (y por qué no, en las de nuestros pacientes).

Otras formas de mantenerse informado.

Buenos días a todos.

Estamos viviendo una época complicada en la que recibimos a diario nueva información sobre el Covid-19. En este momento de adaptación y cambios puede resultar difícil estar varias horas al día poniéndonos al día sobre este novedoso tema.

Por ello, os quería presentar un vídeo de Iván Moreno, Médico Internista experto en medicina preventiva y riesgo cardiovascular, titulado “Lo que aporta una semana…”. En él trata diversos temas relacionados con el Covid-19 de una manera divulgativa y bien fundamentada.

Trata temas como:

  • ¿Aparece inmunidad tras pasar la infección?
  • ¿Es posible crear una vacuna?
  • ¿Tratamiento personalizado?
  • ¿Es posible dar positivo en un test tras haber pasado la infección y haber dado negativo? ¿Por qué?

Quería hacer hincapié en la última parte del video en la que se trata acerca de la vuelta a la normalidad:

A finales de febrero, al ver los primeros infectados en nuestro país se inició la fase de contención. En ésta se intentó localizar a los posibles casos, realizar un aislamiento correcto y un estudio de contactos. La subida exponencial de infectados hizo imposible mantener esta fase, lo que supuso declarar el estado de alarma y avanzar a la fase de mitigación. Esta fase es la que estamos viviendo actualmente, confinados en nuestro domicilio, lo que supone un alto coste para la economía del país y para los ánimos de toda la población.

Nos encontramos ante una pandemia que ha sobrecogido enormemente a nuestro país y para poder volver a la ‘normalidad’ es necesario que alrededor del 70% de la población presente inmunidad, ya sea mediante la creación de anticuerpos tras pasar la infección o tras la vacunación. De este modo, se crearía una inmunidad de rebaño que frenaría el número de contagios.

La realidad es que en este momento estamos muy lejos de obtener ese porcentaje. Aun así, gracias al gran esfuerzo que estamos realizando con el confinamiento, se ha conseguido una R de contagio entorno a 1, por lo que se podría decir que la infección se está controlando. 

Para poder ir ‘normalizando’ nuestra situación antes de conseguir ese 70% de inmunidad es imprescindible estar preparados y seguros de que no tendremos que volver a la fase de mitigación de nuevo. Por un lado necesitamos realizar un estudio poblacional para ver la distribución de la enfermedad y volver a la fase de contención, es decir, realizar todos los test necesarios, realizar un estudio de trazados y un aislamiento de los nuevos casos correctamente. Es preciso tener un esquema claro en el que muchos trabajadores estén al cargo de todos los mecanismos y procesos necesarios.

Por otro lado, el papel de cada individuo es de vital importancia. Mantener una correcta higiene de manos, un correcto distanciamiento social, el uso de mascarillas… sigue siendo necesario. En los últimos días estamos viendo una oleada de noticias tras permitir la salida de los niños menores de 14 años acompañados por sus padres. Podemos ver fotografías y videos en las que niños juegan partidos de futbol y adultos se encuentran en grupo sin una distancia correcta de seguridad y ninguna protección. Con toda la información que recibimos a diario, tras todas estas semanas sin poder salir de casa, sin abrazar a nuestros familiares y amigos… me sigo planteando la misma pregunta, ¿somos conscientes de la responsabilidad individual que tenemos?.

Os dejo una frase del video de Iván Moreno: “Cuídate mas de lo que te obliguen.”

Os invito a que le dediquéis un tiempo al trabajo que ha hecho nuestro compañero Iván para amenizar la información que recibimos. Le damos las gracias y enhorabuena por su trabajo. Existen muchos otros vídeos igual de interesantes que podéis consultar en su canal de Youtube.

Link del video: https://www.youtube.com/watch?v=HgIfusTARPg

Documentos COVID-19 (10): Manifestaciones dermatológicas.

Desde hace unas semanas prácticamente sólo se habla de un tema: el COVID-19. Este nuevo virus que se detectó por primera vez en China que en estos momentos se encuentra por todo el mundo causando infecciones, muertes, incertidumbres y pesares. Hemos tenido que ir aprendiendo sobre él a la carrera, y es propósito de esta entrada hablar de las manifestaciones dermatológicas que se han visto asociadas a la infección por COVID-19.

En primer lugar, destacar que no se ha encontrado ningún cambio específico de la piel debido a COVID-19, si no que su expresión a este nivel es muy inespecífica y variada. Hasta el momento se han descrito las siguientes alteraciones con las siguientes características:

  • Exantema eritematoso/petequial/morbiliforme:
    • Predominio troncular.
    • Escasamente pruriginoso.
    • Puede aparecer antes o después del inicio de síntomas respiratorios.

exantema

  • Erupción urticariforme:
    • Habones y eritema.
    • Se ha descrito hasta en un 1.4% de los pacientes.

urticari

  • Erupción vesiculosa:
    • Varicela-like.
    • Sólo un caso descrito.
  • Lesiones acro-isquémicas:
    • Pernosis- like.
    • Máculas eritemato-violáceas.
    • Muy típico de pacientes jóvenes paucisintomáticos.
    • Cara lateral/dorso/punta de los dedos.
    • De milímetros de diámetro.
    • Bien delimitadas.
    • Evolucionan en dos semanas haciéndose purpúricas.
    • Posiblemente por los efectos protrombóticos secundarios a la infección por COVID-19.

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  • Otras:
    • Livedo reticularis en muslos.livedo
    • Púrpura petequial.

El tratamiento de estas lesiones es sintomático: antihistamínicos en caso de prurito y emolientes. Por otro lado, se deben evitar aquellas situaciones que aumentan la vasoconstricción, como la aplicación de frío por la posible relación de las lesiones dérmicas con los fenómenos protrombóticos. Cabe destacar que, en caso de aparecer las lesiones acro-isquémicas en pacientes hospitalizados, se debe iniciar anticoagulación con heparina de bajo peso molecular.

La pregunta más importante respecto a la aparición de estas lesiones es si se debe realizar un aislamiento domiciliario y control telefónico de los pacientes afectos: la respuesta es que sí. No se sabe si la aparición de complicaciones es más alta en pacientes con lesiones dérmicas o si se sucederán la aparición de síntomas respiratorios posteriormente, por lo que lo más prudente es actuar cómo si existiera infección por COVID-19.

Desde hace unas semanas se ha iniciado un estudio llamado COVID-Piel, iniciado por tres dermatólogos, aceptado por Agencia Española del Medicamento, el registro de la plataforma europea ENCEPP y el Comité de Ética de la Investigación y avalado por la Academia Española de Dermatología y Venereología. Este estudio tiene como objetivo categorizar la semiología cutánea y analizar su valor diagnóstico y pronóstico.

Como resumen de este tema, el COVID-19 puede tener sintomatología en forma de lesiones dérmicas inespecíficas y variadas, por lo que tenemos que interrogar a los pacientes por este tipo de lesiones y protegernos cuando un paciente acude preguntándonos por este tipo de afecciones.

Espero haber sido de utilidad. ¡Mucho ánimo y mucha fuerza a todos y todas!

*Todas las imágenes de este artículo han sido extraídas del artículo de AMF (1).

Bibliografía:

  1. Alcántara Muñoz, PA; Ortiz Díaz, F; Maestro Saavedra, FJ. Coronavirus y manifestaciones cutáneas. AMF [Internet], 2020. Última visita el 23/4/2020. Disponible en: https://amf-semfyc.com/web/article_ver.php?id=2650.
  2. Taberner, R. Dermapixel [Internet] Publicado 10/4/2020. Última visita 23/4/2020. Disponible en: https://www.dermapixel.com/2020/04/covid19-en-forma-de-sabanones.html.
  3. Lopez, A. La AEDV colabora con el estudio COVID-Piel que se acaba de poner en marcha en España. AEDV [Internet], Publicado el 3/4/2020. Última visita 23/4/2020. Disponible en: https://aedv.es/la-aedv-colabora-con-el-estudio-covid-piel-que-se-acaba-de-poner-en-marcha-en-espana/?utm_source=Doppler&utm_medium=email&utm_campaign=AEDV+Especial+%7c+Coronavirus+2+Acad%c3%a9micos&dplrid=5274616265726E657240676D61696C2E636F6D

 

Documentos COVID-19 (9): ¿QUÉ HACEMOS TRAS EL ALTA HOSPITALARIA?

Mientras el mundo tiene el foco puesto en los hospitales, las UCI y los números de afectados que suben y bajan, a aquellos que estamos trabajando en Atención Primaria nos surge una pregunta “¿qué pasa cuando los pacientes salen del hospital?”.

Pues bien, como todo en esta enfermedad que lleva tan poco tiempo entre nosotros, no hay grandes evidencias al respecto y hay que manejarse con guías cambiantes día a día y con un gran nivel de incertidumbre. Pero intentando contestar la pregunta, he reunido la información que he encontrado en cuanto al seguimiento en Atención Primaria tras el alta hospitalaria de los pacientes con covid-19:

Aunque en esta entrada se recogen recomendaciones generales, debemos tener en cuenta que el perfil de pacientes ingresados por covid-19 es muy heterogéneo: desde pacientes jóvenes a muy mayores, algunos con importantes comorbilidades previas y otros sin ninguna, algunos han requerido ingreso en UCI e intubación, mientras que en otros ha sido suficiente con oxigenoterapia en la sala de enfermedades infecciosas. Además, las complicaciones (si las ha habido) son distintas en cada caso. Por todo ello, de cara al seguimiento de estos pacientes es muy importante, además de aplicar las recomendaciones generales, individualizar el caso, estudiar la evolución que han tenido durante el ingreso y aplicar el sentido común. Y todo esto sin olvidar el impacto que esta situación puede haber tenido tanto para el paciente como para su entorno a nivel emocional, económico, laboral, etc.  

Como puntos más relevantes, destacar:

  • ¿Al alta hospitalaria, el paciente tiene que seguir en aislamiento? Depende de su PCR.
    • Pacientes sin PCR al alta o con PCR +: deben mantener el aislamiento 14 días desde el alta siempre que el cuadro se haya resuelto.
      • En los casos en los que el paciente convive con personas de riesgo y hay riesgo de contagio, en Castellón se ha habilitado el Hotel Luz con este propósito.
    • Pacientes con PCR negativa al alta hospitalaria: no aislamiento domiciliario.
  • Control a las 24-48h del alta, preferiblemente telefónico, aunque si es preciso puede hacerse presencial/domiciliario (idealmente si PCR negativa al alta; si no, llevar EPI). En dicho control deberíamos abordar todos los puntos de la tabla además de programar próximos seguimientos.
  • Seguimiento posterior variable (generalmente cada 48h durante la 1ª semana y luego cada 72h), en el que se deberá incluir:

Otras consideraciones:

  • Ejercicio físico tras inmovilización prolongada. Se introducirán pautas regladas de ejercicio físico y rehabilitación respiratoria adaptadas a la situación basal del paciente y las posibilidades del entorno.
  • Recomendaciones nutricionales –> Realizar valoración y cribaje de malnutrición con la herramienta MUST a todas las personas en riesgo (no olvidar que las personas con obesidad también puede sufrirla.
    • Si se detecta malnutrición, se debería recomendar dieta hipercalórica e hiperproteica, implementándola progresivamente para evitar el síndrome de realimentación.
  • Analítica. Revisar analíticas al alta hospitalaria y si había alteraciones o el paciente refiere síntomas de descompensación de patologías previas repetir analítica para control (en el centro de salud o en domicilio según lo permita la situación epidemiológica del paciente y global).
    • Valorar en especial función hepática y renal.
  • Control ECG por posible alargamiento QT secundario a fármacos. Revisar ECG al alta:
    • Si QT < 480ms, K normal, función renal normal, no DM mal controlada y no toma de otras medicaciones que alarguen QT no hace falta repetir ECG al alta salvo otras indicaciones.
    • Si QT ≥ 480ms, alteraciones del K o de la función renal, DM mal controlada o sigue tratamiento con otras medicaciones que alarguen QT, realizar ECG en la 1ª semana tras el alta.
  • Control de la neumonía: control radiológico a las 6-8 semanas.
    • Si el paciente presenta clínica, hay signos radiológicos de fibrosis u otras lesiones valorar realización de TC torácico de alta resolución para diagnóstico de fibrosis residual.
    • Si sospecha de fibrosis residual, se debería realizar espirometría.
  • Respecto al riesgo de enfermedad tromboembólica y tratamiento anticoagulante, nos podemos encontrar con 5 escenarios:
  1. Paciente sin anticoagulación previa a la infección y que durante la misma no presenta alteraciones de la coagulación ni riesgo trombótico asociado:
    a. No requiere tratamiento.
  2. Paciente sin anticoagulación previa a la infección, pero que se considera de riesgo trombótico por la infección:
    a. Se pauta HBPM a dosis profiláctica durante el ingreso y se continúa al alta durante 7-15 días hasta un mes.
  3. Paciente con anticoagulación previa a la infección, sin alteraciones de la coagulación ni riesgo trombótico añadido durante la misma:
    a. Tener en cuenta tratamientos que puedan interaccionar con el tratamiento anticoagulante. Recibirán HBPM a dosis terapéuticas hasta fin de interacción farmacológica.
  4. Paciente con tratamiento anticoagulante precio e infección por COVID-19 con alteración de la coagulación o riesgo trombótico añadido:
    a. Actuación igual que en el caso 2, pero también teniendo en cuenta las interacciones farmacológicas antes de reintroducir anticoagulación que llevaba previamente.
  5. Indicación de nueva anticoagulación en periodo de pandemia en paciente sin infección por COVID-10:
    a. Comenzar tratamiento anticoagulante antagonistas de la vitamina K (en situaciones especiales, valorar ACODs).
  • Aunque no están claramente contraindicados, parece prudente posponer el inicio de la administración de IECA/ARA-2 hasta haber superado la infección, así como evitar el uso de AINEs.
  • Acompañamiento emocional:
    • Escucha activa, entrevista clínica, vínculo asistencial, exploración física y contención terapéutica.
    • Evitar medicalizar.

Documentos COVID-19 (8): ¿Cómo abordar la cronicidad?

Siguiendo con el hilo de las anteriores publicaciones, estamos viviendo un periodo de cambio e incertidumbre en nuestro trabajo. Hemos cambiado nuestro “modus operandi” pasando a realizar centeneras de consultas telefónicas (con todas las dudas y dificultades en el manejo que pueden surgir de una entrevista telefónica) y determinadas visitas presenciales cuando son imprescindibles para un correcto manejo del paciente. Sin embargo, ¿qué hacemos con nuestros pacientes con enfermedades crónicas que siempre han acudido a nosotros para realizarse un seguimiento? La sospecha que nos invade a todos es que es posible que más adelante tengamos que lidiar con descompensaciones de su patología de base como: glucemias elevadas, cetoacidosis diabéticas, crisis hipertensivas, agudizaciones de EPOC, crisis de ansiedad; todo ello debido a que solo se solicitan pruebas en casos no demorables y porque una consulta presencial con nuestro paciente nos aporta mucha información para realizar un abordaje integral.

En estos momentos todas las guías y documentos científicos están de acuerdo en que lo principal es continuar con su medicación tal y como lo iban haciendo y limitar en todo lo posible salidas de su domicilio debido a que son pacientes susceptibles de sufrir un contagio por SARS-CoV2.

Aquí realizo un pequeño resumen de los principales documentos donde abordan el manejo de la cronicidad en nuestros pacientes:

  • Guía del Ministerio: Guía de actuación para personas con condiciones de salud crónicas y personas mayores en situación de confinamiento:
    • Este documento ofrecer pautas básicas generales para las personas más vulnerables, aquéllas de edad avanzada y las que presentan condiciones de SALUD CRÓNICAS en confinamiento por el estado de alarma por COVID-19.
    • Se deben seguir con hábitos de vida saludable y mantener los autocuidados frente a sus patologías crónicas.
    • Se facilitan ejercicios para evitar el sedentarismo en el domicilio. Son ejercicios sencillos orientados a personas mayores.
    • Recomienda realizar una rutina diaria.
    • No abandonar su medicación habitual.
    • Mantenerse informado disminuye la ansiedad y la incertidumbre, sin abusar de los medios de comunicación.
    • Los profesionales de su centro de salud son las personas de referencia para seguimiento de su estado de salud. Se ha habilitado la consulta telefónica para consultar dudas respecto a tratamiento.
    • Existen servicios de ayuda a domicilio.
    • Si hay una descompensación de la enfermedad de base, deben llamar al centro de salud para valoración por un profesional.
    • Es importante asegurarse de tener suministros suficientes de medicación.
  • La Guía NICE también ofrece indicaciones de cómo realizar un correcto manejo en pacientes EPOC durante el confinamiento (aquí os dejo lo más importante).
    • Recomendaciones para reducir el riesgo de infección:
      • Utilizar consulta telefónica, video-llamada o email para resolver dudas
      • Cambiar a consultas telefónicas las citas que no son imprescindibles.
      • Utilizar prescripciones electrónicas.
      • Aportar medidas para recoger la medicación sin que el paciente acuda a la farmacia: entrega a domicilio, uso de voluntarios, etc.
    • Continuar con su medicación habitual para mantener la enfermedad estable.
    • Estar pendientes de si se manifiestan síntomas de ansiedad y depresión. Revisar si los pacientes con EPOC muy avanzado tienen voluntades anticipadas.
    • Explicarles de que no hay evidencia de que el uso de corticoides incrementa el riesgo de desarrollar COVID19.
    • Establecer un plan de auto-abordaje de exacerbaciones. No utilizar antibióticos de forma profiláctica sin la supervisión médica.
  • En el Rincón de Sísifo realiza una excelente revisión acerca de las dudas sobre el tratamiento con IECAS y ARA II en pacientes hipertensos:
    • Recomiendan continuar con sus antihipertensivos habituales ante la falta de evidencia clínica y científica que sugiera que deban ser interrumpidos por la infección por COVID-19.
    • Ofrece estrategias para poder informar al paciente y tomar una decisión conjuntamente.
  • Finalmente, semFYC nos ha facilitado hojas de recomendaciones para pacientes con enfermedades crónicas donde ofrece una serie de consejos para que puedan seguir los pacientes durante el confinamiento.

Enlaces de consulta de la bibliografía utilizada:

  1. Guía de actuación para personas con condiciones de salud crónicas y personas mayores en situación de confinamiento
  2. Community-based care od COPD
  3. https://elrincondesisifo.org/2020/04/10/uso-de-ieca-y-ara2-en-la-pandemia-por-covid-19-de-la-teoria-a-la-practica/
  4. Fichas para el control de pacientes crónicos de semFYC:
    1. actividad física Asma Cardiovascular-pacientes Dislipemias EPOC HTA

Memorias de una pandemia

Tengo marcada en mi agenda con una cara sonriente el día que iba a incorporarme al centro de Salud, el 17 de marzo. Soy de esas personas que piensa mucho las cosas antes de que pasen. Quería llevar algo de almuerzo para todos y repartir abrazos y sonrisas a raudales.

Sobra decir que nada fue así. Me incorporé junto con los primeros cambios, las dudas y, por qué no decirlo, el miedo. Toda la dinámica conocida cambió de la mano de los diferentes protocolos que iban floreciendo. Vinieron el resto de residentes y todos a una nos organizamos para hacer la mejor contención posible.

Y creo que eso lo estamos haciendo muy bien. Los pacientes nos llaman con sus inquietudes y demandas. Casi siempre podemos resolverlo en la distancia. Nos surgen dudas, muchas dudas… el manejo de la incertidumbre está llegando a su máximo nivel en estos momentos.

Admiro la capacidad de adaptación de las personas que me rodean, su superación diaria y el sacrificio que probablemente nadie les vaya a reconocer. Disfruto de un trabajo en equipo que nace del corazón y de la responsabilidad individual para con esta situación tan cruel. Si bien es cierto que todos nadamos en la ambivalencia de la gratitud de las 20:00 y del resentimiento por no disponer de los medios para hacerlo con garantías.

Vuelvo a casa con un miedo que no me representa pero que no sé esquivar; con las calles vacías, el silencio, las mascarillas por doquier… He guardado el termómetro porque empezaba a obsesionarme y tengo una sensación de colapso mental que me impide concentrarme muchos ratos.

Siento una rabia contenida casi todo el tiempo y mucha inquietud. Inquietud por los míos a los que hace ya 4 semanas que no toco, inquietud por mis compañeros porque la probabilidad no hace excepciones e inquietud por mis pacientes. Sé que prácticamente todos los que hayan presentado clínica respiratoria están en seguimiento. ¿Pero los demás? Tenemos muchos deberes pendientes.

Pero también me invaden cosas bonitas: familiares con los que no tenía casi contacto, amistades que vuelven, tiempo para invertirme y rehacer mis prioridades. Todos saldremos diferentes de este confinamiento, yo espero saber respetarme más.

Y en este momento más que nunca, pese a que a veces no se nos valore, me siento muy orgullosa de ser residente de Medicina Familiar y Comunitaria.

Documentos COVID-19 (7):EL IMPACTO DE LA PANDEMIA POR COVID-19 SOBRE LA SALUD MENTAL DE LOS PROFESIONALES SANITARIOS

La pandemia de Covid-19 y la emergencia sanitaria global que conlleva, suponen uno de los retos más grandes a los que los profesionales sanitarios  nos hemos tenido que enfrentar. Revisando la literatura, expertos coinciden en que el estrés laboral, el riesgo de contagio, la falta de medios para hacer  frente al virus y la situación de cuarentena, podrían generar efectos adversos sobre la salud mental de los profesionales sanitarios.

Con el fin de valorar la repercusión de esta situación, un grupo de investigadores de varios países, han realizado una revisión sistemática de la literatura disponible. En ella (Impact of viral epidemic outbreaks on mental health of healthcare workers: a rapid systematic review), se pretende identificar y aunar la evidencia científica disponible sobre el impacto en la salud mental de personal sanitario al frente de brotes epidémicos (tanto el actual como previos).

En la revisión sistemática se realizó búsquedas bibliográficas en Medline, Embase y PsycINFO el 23 de Marzo del 2020 (sin aplicar restricciones temporales), e identificaron 61 estudios empíricos sobre esta temática. La mayoría de ellos examinaron el impacto psicológico de epidemias pasadas (mayoritariamente la causada por SARS), aunque tres de ellos ya trataban sobre la pandemia actual. De la síntesis y el análisis de los datos proporcionados por estos 61 estudios se desprenden tres resultados importantes:

1.- La frecuencia de problemas de salud mental en profesionales sanitarios al frente de emergencias causadas por epidemias virales es especialmente elevada: estimaciones obtenidas a través de la realización de diversos meta-análisis nos indican una elevada prevalencia de ansiedad (45%), seguida de depresión (38%), estrés agudo (31%), burnout (29%) y estrés post-traumático (19%). El análisis de subgrupos  reveló  una ausencia de diferencias significativas en cuanto a estas prevalencias durante vs. después de las emergencias sanitarias – lo cual nos sugiere que los efectos sobre la salud mental se podrían mantener a largo plazo.

2.- Determinados factores sociodemográficos, sociales y ocupacionales aumentan significativamente el riesgo de sufrir problemas de salud mental.  Mayor riesgo en:

  • mujeres y profesionales  más jóvenes
  • personal con falta de apoyo social
  • personal que desarrolla tareas asistenciales en primera línea
  • enfermerxs
  • no haber recibido formación especializada sobre este tipo de situaciones
  • menor experiencia laboral

3.- El nivel de evidencia científica respecto a las intervenciones para proteger la salud mental de los profesionales sanitarios es muy bajo: únicamente tres,  de los 61 estudios identificados evaluaban el impacto de intervenciones para proteger la salud mental de los profesionales sanitarios. Aunque estos estudios sugieren que las intervenciones propuestas hasta la fecha (basadas en cambios organizativos y en formación a profesionales sanitarios) podrían mejorar la auto-eficacia de los profesionales, así como ayudar a prevenir la ansiedad, depresión, y calidad del sueño, la evidencia disponible hasta la fecha es muy baja.

Con esta revisión sistemática, se muestra la importancia de cuidar a los cuidadores, potenciando las medidas que, a parte de protegernos físicamente de la infección viral, nos protejan psicológicamente, para así poder hacer frente a este desafío y a futuros.

Como iniciativa, desde el Colegio de Médicos de Castellón, se han puesto al alcance de los profesionales sanitarios, servicios para proteger la salud mental. Entre ellos, encontramos  la labor de compañeros psiquiatras y psicoterapeutas que han elaborado una serie vídeos muy didácticos  para promocionar el autocuidado en sanitarios por covid-19: https://www.comcas.es/page/programa-de-autocuidado-para-sanitarios-covid-19

Otros recursos a nuestro alcance que dotan de herramientas para combatir el impacto psicológico producido por la situación de emergenica por covid-19:

Consellería: http://castellon.san.gva.es/profesional/apoyo-psicologico-covid-19

UJI: https://www.uji.es/com/noticies/2020/3/2q/atencio-psicologica/

Web COMCAS: https://www.comcas.es/page/coronavirus-covid-19

SEAEP (Sociedad Española para el avance de la evaluación psicológica) En este enlace se muestran múltiples herramientas de apoyo psicológico tanto para personal sanitario como para la población general. Es interesante el desglose de consejos que realiza según grupos de edad, incluyendo consejo para niños, grupos vulnerables, sanitarios… : https://seaep.es/los-psicologos-colaboran-ante-la-crisis-del-coronavirus/

Enlace de la revisión sistemática: https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.04.02.20048892v1